Víctor Gómez

Organización para negocios atrevidos

Categoría: Mentalidad

  • Uno de los mayores poderes está en esto

    Dice la mitología de Marvel que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

    Pero, a parte de lanza telarañas, volar y tener garras de adamantium, ¿qué es un gran poder?

    En nuestra vida real, más allá de ser responsable, puntual, ser de fiar y tener como ley tu palabra, que es algo obvio para un adulto, hay otros poderes no tan evidentes para el que puede conducir coches legalmente.

    Por ejemplo, poder desvincular tus ingresos de tu tiempo.

    Y otro muy vinculado a la competición.
    Preguntar a alguien, y tener una respuesta en menos de 15 minutos.

    Sin importar tu uso horario ni tu idioma. Ni tener que recurrir a inteligencias artificiales de dudosa fiabilidad.

    Respuestas acertadas a un 99% en 15 minutos. Eso es un poder muy deseable.

    O el de tener claridad. Ser como ese capitán que, cuando ve una gran tormenta en mitad del mar, dice, a toda máquina hacia el ojo del huracán.

    Porque ve con claridad que es la mejor opción.

    Estos sí son grandes poderes, y no lanzar telarañas.

    En esta no comunidad que estoy preparando, uno de los poderes que adquirirás al entrar es estar acompañado por personas que ya han recorrido tu camino.

    Sin falta de irse a Andorra, de usar técnicas raras ni de haber hecho un viaje espiritual por la India.

    Gente normal, como tu y y como yo, que han cometido muchos errores, y han encontrado la solución a la mayoría de ellos.

    Eso es un gran poder.

    Estar rodeado de estas personas, y que te apoyen con tu proyecto.

    Estoy agrupando a un equipo de ensueño para tener cubiertas todas las áreas del negocio.

    Todas.

    Y tú podrás estar entre ellos, aprendiendo, evolucionando, ahorrando sufrimiento, para llegar donde aún no has estado.

    Mañana más.

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  • Truco que me simplifica la vida

    Hay dos tipos de personas.

    Los que se llenan de trucos, atajos, hacks, formaciones, para intentar acallar la voz de su cabeza que les dice: «ahora sí, esto es lo que te falta, lo aprendes y llegarás».

    Y están los que hacen cosas, miran para atrás, y buscan cómo hacerlo otra vez en mucho menos tiempo.

    Productividad lo llaman los pijos de MBA.
    Velocidad lo llaman los humanos normales.

    En mis 33 años con ordenadores, desde los tiempos del MS-Dos y de los formateos periódicos, he aprendido alguna cosa.

    La más útil, que llevo usando desde hace años, es la que te quiero compartir en este correo.

    Es muy sencilla de concepto, y bestial en resultados.

    La aprendí tras leerme varios libros de productividad, aprender sobre cerebros digitales, y de ver cómo trabajan muchas personas con el ordenador.

    Vamos, que no es una idea divina que me ha llegado de la nada.

    La he visto, la he copiado, y he comprobado como funciona.

    Igual que ir al gimnasio a levantar hierros.

    La idea es esta.
    Atención no se te escape nada:

    Crea una carpeta llamada tmp, y ahí vas a poner todos los archivos que descargues, recibas, y con los que trabajes durante el día.

    Al final del día, esa carpeta tiene que estar lo más vacía posible.

    Así, al día siguiente, te encuentras la carpeta limpia y reluciente para un nuevo uso.

    Como un cocinero, que quiere llegar a su cocina y ver su cara reflejada en el mobiliario de acero.

    La velocidad solo llega con la organización.
    Y la organización con limpieza.

    Esto es todo por hoy.

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  • El segundo superpoder favorito de la gente

    El primero es fácil.
    El teletransporte.

    Todos queremos aparecer en un instante en cualquier otro lugar.

    Pero el segundo. Ui el segundo. Ese pocos se atreven a decirlo en voz alta. Es tan personal, tan inquietante, que te dirán cualquier otro superpoder.

    Pero yo sé que es este.
    Lo sé porque siempre que lo revelo, me miran con ojos que destellean en deseo.

    Imaginándose cómo sería su vida pudiendo hacer eso en el trabajo.

    O cuando van al banco a pedir un crédito.

    O cuando hablan con una chica guapa.
    O un chico guapo.

    Cuando discuten con un cliente tras una mala gestión.

    Y siempre, cuando te tiemblan las piernas ante lo que vas a decir por temor a lo que puede pasar.

    Imagínate, si leyeras la mente, cómo podrías dirigir tu vida.
    Realmente serías el mandamás de todo lo que te pasa.

    Ahora mismo es imposible leer otras mentes. Es el último bastión de nuestra privacidad.

    Aunque hay maneras de entrar en las mentes de los demás.

    Una muy sencilla, muy barata y muy efectiva, es leer los libros que haya escrito esa persona.

    Siempre que sean libros de ensayo o poesía.
    Si escribe novelas, quizás te lo pases bien leyéndolos pero no creo que averigües cómo piensa esa persona.

    Una puerta a mi mente, es el primer libro que he escrito.

    Un manual de vida (para el siglo XXI)

    Habrá muchas partes que no te gusten, otras que te encanten, y muchas nuevas preguntas que hacerte sobre la vida y los negocios.

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  • Cómo ser la persona más interesante de tu grupo

    Dicen los que saben que la mejor manera de que te recuerden es causar una emoción.

    Buena o mala, es a gusto del causador de emociones.

    Lo importante es que las otras personas del grupo sientan algo cuando están contigo.

    Así empezarán a recordarte como alguien interesante, o divertido, o hablador, o triste, o pesado, o alegre.

    Activar las emociones es nuestra forma de entender a otros seres.
    Tan bien funcionan, que incluso le asignamos emociones a la inteligencia artificial, a los móviles o a los coches.

    Vemos el mundo en emociones.

    Una emoción que gusta a todo el mundo, incluso a Trump, es el sentirse escuchados.

    Recuerda algún momento en que una persona fue todo oídos para ti.

    Escuchando tus aventuras, tus vivencias, tus emociones, profundizando en ellas, queriendo saber más, disfrutando contigo más que con una serie.

    Para conseguir ser el que cause esa emoción ante cualquier persona, tienes que aprender a hacer buenas preguntas.

    No preguntas tibias y aburridas tipo ¿cómo estás? y ¿cuál es tu color favorito?

    Preguntas de las que remueven conciencias y abren corazones.

    Preguntas que hacen que los demás te recuerden.

    En el primer libro que que he escrito, profundizo en muchas preguntas que todos deberíamos hacernos.

    Ahora que tienes tiempo, puedes probar a preguntarlas a los demás.

    Verás como al despedirte, te darán las gracias por tu escucha.

    El libro es este,
    Un manual de vida, para el siglo XXI

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  • El curioso caso del látigo y la zanahoria

    Seguro que esto te ha pasado.

    Alguien, para conseguir lo que quiere, te ha dado un pequeño regalo.

    Si es tu jefe, quizás un día más de vacaciones, un pequeño aumento, o tener esa mañana libre que tanto tiempo llevas pidiendo.

    Si es tu pareja, que lave los platos, o te lleve a cenar a ese lugar nuevo que te mueres de ganar de probar.

    Si es una organización, hazlo por mejorar cómo te perciben otros, por ganar fama, por el bien de todos nosotros.

    Más que regalos, son sobornos.

    Cuando no lo aceptas, entonces guardan la zanahoria, y sacan el látigo.

    Como no lo hagas me voy a enfadar, no te voy a ofrecer esta oportunidad en el futuro, o mi favorita, vas a ir al infierno para arder hasta el fin de los tiempos.

    Todo correcto.
    Todo equivocado.

    Hay una forma mucho más poderosa de motivar, de que los demás hagan lo que tú quieres.

    Anota para usarla tú también (si eres capaz).

    Es motivar con ánimos, con cariño, alentando al otro.
    Nada de sobornos, ni de castigos.

    Algo tan simple como creer en el otro, ver su potencial, y acompañarle para que se de cuenta de todo lo que puede hacer realidad.

    Para eso tu mentor tiene que tener su ego apagado, lo que descarta a todos los que ves en redes sociales.

    Además, tiene que ser cuidadoso con los demás, lo que descarta a los de másters y universidades.

    Y por último, tiene que tener la extraña habilidad de ver el potencial de otras personas.

    Sus talentos, sus dones.

    pd: mañana vengo con una novedad pasada de moda.

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  • Los 3 pilares de la confianza

    Un tío cachas te dice en instagram que hay que comer 5 piezas de fruta al día.

    Después, una chica de revista, que la fruta, cuanto menos, mejor.

    Otro señor mayor, con barba blanca, que puedes vivir solo comiendo fruta.

    Y un nutricionista con bata y despacho con muchos diplomas, también en instagram, nos explica en tres minutos qué fruta comer según tu tipo de organismo.

    El resultado, es que terminas con un barullo en la cabeza que no sabes qué hacer.

    Todo es bueno y malo a la vez.

    El gato de Schrödinger de la fruta.

    Hay tanto ruido en la vida moderna, aunque sea agosto, que nos cuesta encontrar la señal entre tantos mensajes contradictorios.

    Yo tengo un pequeño truco para encontrar de qué puedo fiarme, y de qué no.

    Lo primero, saber si el que habla sabe de qué habla, o es otro ofuscado de las redes.

    ¿Cómo?
    Viendo su historial. Qué ha hecho antes, cuántos años lleva en el tema, de qué pie cojea.
    Contenido random que no sé de quién es, me rio y me olvido a la misma velocidad.

    Después, investigo si hace lo que dice, o solo dice lo que la gente quiere oír.
    Nada odio más que el médico que dice que fumar es malo y se mete dos cajetillas al día.
    Coherencia, por favor.

    Y por último, si lo que dice que hace, ha sido capaz de enseñarlo a otros.
    Este es el gran bloqueo de muchos deportistas. Creen que por ser buenos haciendo un deporte, también son buenos entrenando.
    Lo normal es que no lo sean.

    Quien cumpla estos 3 checks de la confianza, deberías seguirlo, apuntarte a su newsletter y hablar con él lo antes posible.

    Este es el truco para conseguir claridad en tu proyecto.

    Prueba si esta persona te da confianza.

    pd: mañana te contaré en qué fallan la mayoría de mentores de negocio.

    pd2: es algo imprescindible, pero que dejan de lado

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  • Un juego escatológico para empezar el día

    Te propongo un juego iluminador y divertido, como todos los juegos.

    Echa la vista atrás en tu vida, y encuentra cuáles fueron las cuatro decisiones que te han llevado a donde estás ahora.

    Decisiones sencillas, como elegir el lugar donde vives, o qué estudiar.

    O con qué personas te rodeas los fines de semana.

    Qué música escuchas.

    Qué podcasts son los que oyes mientras entrenas, si entrenas.

    Con qué tipo de comida alimentas tu cuerpo.

    Y con qué libros alimentas tu alma.

    Si meditas, si rezas, si pasas tiempo en silencio.

    O si te drogas.

    Todo son decisiones.

    Busca las cuatro que te han llevado a donde estás ahora.

    Ahora analiza esas decisiones,
    ¿cómo te sentías antes de tomarlas?
    ¿cómo te sentiste cuando una vez tomada la decisión las cosas empezaron a ir peor?
    ¿y cuando por fin mejoraron?

    La vida son decisiones.

    Pequeñas como haberte apuntado a esta newsletter.

    Fáciles como lavarte los dientes todos los días.

    Complicadas como dejar el trabajo.

    Trascendentales como escoger qué mentor quieres a tu lado.

    Vitales como decidir si trabajar en tu propósito o en el de otro.

    Todo decisiones.

    Te presento una decisión con muchas posibilidades de ser un éxito.

    Si quieres emprender desde tu propósito, con honestidad, ella es una gran guía.

    Lorena, la mentora de marcas honestas.

    Ahora, tú decides.

    Conocer a Lorena.

    O seguir sin tomar una decisión.

    pd: dicen que cuando aprendes a comprar, es cuando aprendes a vender.

    pd2: una de mis mejores decisiones de vida es hablar lo antes posible con cualquiera que me parezca interesante.

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  • Por qué unas personas llegan y otras no

    Hay personas que hablan un día en la radio y ponen el logotipo en su web como si fueran tertualinos.

    Otros hablan durante varios años y no lo dicen en ningún sitio.

    Hay personas que trabajan llevando cafés y haciendo fotocopias para una multinacional y lo anuncian en Linkedin como si fueran el mismísimo CEO.

    Otros crean toda la imagen visible al exterior y ni siquiera está en su portfolio.

    Hay personas que organizan un cumpleaños para 30 personas y ya se cuelgan la medallita de organizadores de eventos con flow y comida sostenible.

    Otros organizan tres eventos simultáneos para más de 500 personas y les parece lo normal para hacer un jueves aburrido de otoño.

    Hay personas que consiguen que uno de sus clientes gane un premio en el barrio donde empezaron y lo difunde en todos los podcasts habidos y por haber.

    Otros tienen clientes que acumulan premios de todo tipo y les parece lo habitual.

    Hay personas que tienen una idea y la tienen que publicar en Instagram antes de darle una vuelta, no sea que se les olvide.

    Otros las van regalando para hacer del mundo un lugar más compasivo.

    Hay personas que hablan mucho y apenas hacen.

    Otros hacen y consiguen.

    Hay personas.

    Y está ella.

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  • Cómo empezar un negocio sin perder el tiempo

    Los negocios son velocidad.

    Cuanto más rápido vendas, entregues, y operes, mucho mejor te irá.

    Por eso me da tanta lástima ver a cientos de emprendedores preocupados por el color de su página web, el vídeo que van a subir a las redes sociales o el comentario hater que le han puesto.

    Todo minucias en las que caen presas del miedo.

    Por querer gustar, caer bien, hacerlo según les han dicho que es lo correcto.

    Ahí pierden un tiempo precioso que estaba mejor invertido en otros asuntos.

    Los que hacen que el negocio vaya más rápido, más enfocado, y con aceleración constante.

    No a empujones producidos por impulsos de motivación.

    Un negocio hay que llevarlo con foco.

    Foco y velocidad.

    Y sabiendo lo que haces.

    Algo imposible cuando no sabes lo que estás haciendo porque estás empezando.

    Hayas trabajado un mes o veinte años, si nunca has emprendido antes, estás empezando.

    La única forma que he encontrado de saber lo que haces, cuando no lo sabes, es dejándote enseñar.

    Que otro te agarre de la mano y te lleve por el sendero oscuro y tétrico, evitando las arenas movedizas y las guaridas de los lobos.

    Es la única forma rápida.

    También puedes leer 83 libros (ni uno menos), o hacer dos MBA.
    Uno no vale, tienen que ser dos para que se complementen.

    Acompañado de la mano, estás enfocado y funcionando en tres meses.

    Si te parece demasiado increíble para que eso ocurra, es que no conoces a Lorena.

    Sabe cómo llevarte por el camino, cómo hacer que comuniques, y cómo encontrar el foco de tu negocio.

    Propósito lo llaman los que saben.

    Y siempre con honestidad.

    Conoce a Lorena, la de las marcas honestas.

    pd: muchos casos de éxito la avalan.

    pd2: aprovecha ahora que aún no es muy conocida.

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  • No te apetecerá leer esto

    Igual que a mi no me apetecía escribir esto.

    Mantener una rutina diaria es duro. Además de motivación, hacen falta ganas para crear el hábito.

    Si no que se lo digan a todos esos que este sí, iba a ser el año de lucir abdominales en la playa, y siguen con las lorzas morcilleras de toda la vida.

    O lo que se iban a poner con el inglés.

    O los que por fin iban a empezar ese proyecto que les hacía tanta ilusión.

    Sueños sin acción son solo sueños.

    Lo que importa, lo que diferencia a los que consiguen algo del resto de mortales, es qué hacen cuando no les apetece.

    Aquí te podría poner una frase elocuente de Picasso o cualquier científico.

    Tu vida la define por qué cosas haces cuando no te apetece nada.

    Si eres del bando doritos y netflix, tendrás unos resultados.

    Si eres del grupo servir a los demás, tendrás otros resultados.

    Si eres del grupo de mantener tus activos digitales, llegarán donde los otros bandos ni se hubieran imaginado.

    Me apetezca o no, sé que mis activos digitales siempre están funcionando.

    Como este.

    Activos digitales para espabilados.

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  • Deja de caer bien y haz esto mejor

    Esto es acojonante.

    Cuando hablo de tener una vida en paz, de disfrutar de los placeres terrenales, de tener tiempo para lo que quieres, muchos me escuchan.

    Cuando hablo de responsabilidad, hacer lo que otros consideran sufrimiento, pensar como un empresario, muchos más giran la cabeza para otro lado y huyen.

    Es curioso lo equivocada que está la mayoría de las personas.

    Quieren la recompensa, pero no el trabajo que implica llegar a merecerla.

    Quieren libertad, pero no están dispuestos a contrariar a nadie.

    Muchos menos al que le corta la libertad.

    Quieren paz, pero cualquier minucia, incluso una mala maniobra al volante, la convierten en una tormenta.

    Quieren gustar, ser exitosos, y todas esas cosas bonitas que dicen por ahí, y lo hacen de la peor manera que hay.

    Siendo complacientes.
    Siguiendo órdenes.
    Cumpliendo como un esclavo.

    Eso es lo peor para tu libertad, tu vida, tu éxito, tu negocio y tus activos digitales.

    Nadie le compra a un esclavo.

    Lo que hay que hacer, y muy pocos espabilados hacen, es guiar a los demás.

    Ponerse delante.
    Parar la tormenta con su cuerpo para que los demás estén más calentitos.

    Afrontar los peligros y llevarse las cicatrices.

    Dejar de caer bien, y atraer por la actitud, el comportamiento.

    Siempre por el bien de los demás.

    Siempre buscando elevar a los otros.

    Siempre resolviendo sus propios problemas.

    Siempre en libertad.

    Estas personas no le temen ni al tigre ni a hacienda.

    Porque poseen sus propios activos digitales.

    Y lideran.
    No buscan caer bien.

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    pd: en 5 meses es navidad y fin de año

    pd2: nueva oportunidad para ponerte propósitos y no cumplirlos

  • ¿A dónde crees que te llevará esta falta de decisión?

    Voy rápido que hoy dan bueno y así pasas más tiempo en el mar.

    El ganar dinero es velocidad.

    Los activos digitales son velocidad.

    Y donde más tiempo pierde cualquier persona, sobre todo el que empieza, es pensando.

    Escogiendo.

    Decidiendo.

    Se pasa horas, días, meses, años, creyendo que decide algo crucial cuando es algo trivial.

    Que se responde en un segundo sin darle vueltas.

    Ves, decides, y haces.

    Lo más rápido posible.

    Tu falta de decisión, que la huelo porque sigues igual que hace una semana, igual que hace dos meses, ¿a dónde te lleva?

    Te lo digo muy rápido.

    A seguir otro año quejándote por lo mismo.

    A seguir durmiendo mal por lo mismo.

    A seguir viendo a diario a la misma gente.

    A quedarte en el mismo sitio y notar que cada vez estás más atrás.

    No es algo racional, es una sensación espantosa.

    Hacerse más mayor, y darte cuenta de que estás yendo peor.

    Si tienes hambre por un coche mejor, ¿qué decisiones tienes que tomar?

    Si tu sueño es tener más tiempo para estar con tu familia e hijos, ¿qué decisiones tienes que tomar?

    Si quieres darte viajes que parecen de instagram, ¿qué decisiones tienes que tomar?

    Si quieres, si anhelas vivir en una casa mejor, ¿qué decisiones tienes que tomar?

    No te digo nada y te lo digo todo.

    Activos digitales para espabilados.

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  • Reconócelo, eres mejor que otros

    A todos nos han martilleado de pequeños con la misma frase, sobre todo nuestros padres.

    «No te creas mejor que nadie».

    Un mantra muy poderoso.
    Espectacular para hundir al que piensa diferente, al que experimenta, al que prueba otros caminos.

    Y un atentado para gestionar negocios que den dinero.

    Porque si te minan la autoestima de esa manera, si te cortan las alas cada vez que quieres ir más allá, ¿dónde vas a llegar?

    No muy lejos, porque no eres mejor que nadie.

    Eres igual de mediocre que los demás.

    El planazo de la semana es terracita con cerveza fría y hablar de la serie de moda.

    O peor aún, comer de tupper en el trabajo para ahorrar 30 minutos a la hora de comer.

    Cuando te han inculcado que no eres mejor que nadie, te cuesta mucho ver tus talentos.

    Quizás eres muy bueno combinando colores, o resolviendo ecuaciones diferenciales, o escribiendo poesía, o estructurando procesos, o respondiendo de forma ingeniosa.

    Pero si te han hundido la autoestima con la dichosa frase, lo vas a considerar un pequeño talento sin importancia.

    Algo que cualquiera puede conseguir con algo de esfuerzo.

    Y tú, que eres tan humilde, tan igual que los demás, ni siquiera vas a mejorar para no dejar mal a nadie.

    ¿O para seguir teniendo excusas de por qué no lo consigues?

    Menos mal que somos todos diferentes, cada uno con sus talentos y carencias.

    Así nos complementamos en sociedad.
    Así podemos abusar de los talentos de otros.

    Así surgen creaciones que alegran la vida de otros, porque ellos no son capaces de crearlo.

    ¿O acaso tu puedes crear la pantalla desde la que lees este email?

    Viva la diversidad.

    Viva los talentos desmesurados.

    Viva las personas que los venden al mundo, para que todos nos aprovechemos.

    Viva los que crean activos digitales.

    Son espabilados, y nos espabilan a los demás.

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    pd: con amor.

  • Espero que esta injusticia no te pase a ti también

    Esta historia la veo más de lo que me gustaría.

    Le ha ocurrido a Vanesa, amiga y ex-directora de operaciones.

    Ella se dejó cuerpo y alma trabajando para una empresa, que llamaba como «su empresa», pero que solo la estaba contratando por cuenta ajena.

    Cuando la despidieron, se quedó sin nada.

    Todo ese esfuerzo, perdido como gritos en el estadio.

    Las formaciones, acreditaciones y certificados para mejorar en la empresa, ya no valen en ningún otro lugar.

    Los marrones resueltos con su buen hacer, olvidados como lágrimas en la lluvia.

    Tanta implicación, esfuerzo y sudor, construyendo para otro, para encontrarte sin nada tuyo cuando prescinden de ti.

    Claro que le pagaron un sueldo, ahora la esclavitud tiene otra cara.

    Lo importante es que todo lo que creó en la empresa, todos los sistemas, procesos, manuales, dinámicas de equipo e ideas para mejorar el negocio, se quedaron en la empresa.

    Y la empresa sigue obteniendo beneficios de todo ese trabajo.

    Vanesa no. Ella solo recibió un finiquito y las gracias por participar.

    Que injusticia. A ella le pagaron por crear, y el beneficio se lo llevan otros.

    Solo espero que esta historia no te ocurra a ti.

    Por eso un pequeño consejo no solicitado.

    La forma rápida de saber si estás en el mismo caso que Vanesa, es pararte a mirar cómo es tu trabajo.

    Si cada día haces lo mismo, no estás como Vanesa.
    Si cada día creas cosas para no repetir el trabajo, estás a un paso de sufrir la injusticia de Vanesa.

    Es tu responsabilidad tomar acción o dejarte zarandear por el destino como si fueras una ameba en mitad del océano.

    Para decidir tu destino, crea activos digitales.

    Yo empecé hace 20 años, y fue de las mejores decisiones que he tomado nunca.

    Así he viajado por el mundo, escapado del postureo corporativo y hecho lo que me apetece.

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  • Ser un experto en informática no te garantiza el éxito con los activos digitales

    Si crees que hace falta ser un genio de la informática para que te vaya muy bien con tu activo digital, tengo una sorpresa para ti.

    El 80% de los propietarios de activos digitales, a los que mejor les va, no son informáticos.

    Ni siquiera frikis de los ordenadores que van con sudadera con la capucha puesta.

    De hecho, ser muy bueno con la informática, puede ser tu mayor obstáculo.

    ¿Por qué?

    Porque cuanto más sabes, más te enfocas en los detalles técnicos, en tener la plataforma perfecta, el código perfecto, el servidor perfecto, y no te centras en lo que de verdad importa.

    La creatividad y la persistencia.

    En llegar a la gente.

    A los que les va muy bien, priorizan la persistencia y el saber llegar al público objetivo.

    Esa es la manera para que funcione.

    A mi me costó años aprenderlo, porque vengo con muchas taras de la ingeniería informática que estudié.

    Igual que nos ocurre a todos los técnicos.
    Hacemos y hacemos, pero se nos escapa todo lo que no sea producto, y así es imposible que funcione el negocio digital.

    Este es el motivo de que el módulo de bloqueos de este curso sea tan potente.

    Porque se basa en mi propia experiencia, y en las de las decenas de clientes y alumnos que han pasado por mi.

    Hay que superar varios bloqueos mentales para que algo funcione.

    En el curso te enseño cuáles son los importantes, y cómo superarlos con técnicas que puedes emplear en tu día a día.

    Solo con ese módulo, has ahorrado por lo menos dos años de intentos que no funcionan.

    Lo sé porque he visto los mismos bloqueos en demasiadas ocasiones, y en vez de superarlos, se empeñan en seguir atascados en el mismo punto.

    Supongo que por eso hay otro módulo, el primero, de qué actitud tienes que tener para entender el curso.

    Solo así funciona.

    Todo explicado aquí.

    Activos digitales para espabilados.

    Hay otras formas ahí fuera, ninguna tan precisa y efectiva como esta.

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  • Cómo tener un Boeing 747

    Hay dos formas de tener uno de estos aviones icónicos.

    Aviones de verdad, de los que vuelan con personas dentro. La opción de los juguetes, solo se le ocurre a los niños.

    Bien.
    Para tener uno de estos aviones, puedes tener una aerolínea, y comprarlo al fabricante.

    Es lo lógico. Una aerolínea necesita aviones.

    Otra opción, es seguir los pasos de Arnold Schwarzenegger.

    El actor mítico de los 80 que popularizó los músculos en el cine.

    Este hombre es un héroe dentro y fuera de la gran pantalla.

    Y como le gustan las cosas grandes, después de haber convertido el Hummer en un coche de calle para poder conducirlo, se encaprichó con el 747.

    Un avión es un poco más complicado de comprar que un coche, sobre todo cuando no eres una aerolínea ni tienes licencia de pilotaje.

    Así que Arnold recurrió a un consultor, que llamaré Ben porque no me acuerdo de su nombre.

    El bueno de Ben, experto en comprar aviones para aerolíneas, amargó al musculoso actor con cientos de normativas que tenía que cumplir.

    Además de miles de miedos de todo lo que podía ir mal.

    Imagínate. Tienes un sueño de infancia, contratas a alguien para hacerlo realidad, y lo único que te trae son problemas a resolver.

    Ninguna solución.
    Miles de problemas.

    Arnold quería un avión, no rellenar formularios, hacer registros, y adaptarse a la normativa.

    Así que hizo lo que cualquier humano con un sueño hace.

    Le dijo a Ben que se dejase de chorradas, que si hubiera sabido que había tantos problemas no hubiera decidido comprar un avión ni mucho menos contratarle a él.

    Con una frase en plan «consigue ese avión o di sayonara, baby», Ben se puso las pilas y el solito se ocupó de todos los trámites y papeleos.

    Varias semanas después, y con 147 millones de dólares por medio, Arnold tenía su precioso avión para alquilar.

    Ben aprendió la lección y siguió trabajando para Arnold.

    Trayendo soluciones, no problemas.

    Soluciones como los activos digitales.

    La manera más sencilla, y menos conocida, de ganar dinero online.

    Porque todos hablan de los problemas para crearlos, y pocos te dan soluciones reales.

    Activos digitales para espabilados.

    Soluciones reales, probadas y que funcionan.

    pd: y más barato que un avión.

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  • Los días malos son los mejores

    Tú tienes días malos.
    Yo tengo días malos.

    Incluso Schwarzenegger tiene días malos.

    Es una constante en la vida.

    Es imposible que algo no salga mal, como me decía el otro día Sol, una amiga asesora de negocios.

    Lo que puede ir mal, irá mal.

    Lo que puede ir bien, también habrá veces que vaya mal.

    Justo estos días son los que más nos enseñan.

    Porque cuando estás de viaje con tu pareja y os cancelan el vuelo de las doce de la noche, os dejan tirados en el aeropuerto, está todo cerrado, y no hay ningún hotel cercano, es cuando compruebas si la relación es firme.

    A lo bueno todo el mundo se apunta.

    En lo malo, es cuando uno demuestra su mejor cara.

    Por eso los días malos son los mejores.

    Son los que muestran las fisuras en tu negocio digital.

    Los que sacan a la luz si de verdad te crees en lo que estás trabajando.

    Y una vez has visto las mierdecillas, te pones a solucionarlas.

    No te quedas tirado en el sofá con doritos y series de televisión.

    Ni te vas al bar a arreglar el mundo entre cervezas.

    Haces lo que hace alguien empoderado, capaz y espabilado.

    Arreglas las mierdecillas.

    Incluso las mierdas más grandes.

    Porque de eso trata crear activos digitales.

    De crear cosas que son valiosas.

    Que otros están dispuestos a comprar.

    Porque tú has encontrado una mejor solución.

    Y todos los demás tan solo saben quejarse sin mejorar nada.

    El camino empieza aquí.

    Activos digitales para espabilados.

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    pd: Solo apto para los que pueden soportar tener días malos

  • Tú quién te crees que eres

    Desde niños nos han torturado con la dichosa frase.

    Nos han cortado las alas, han hundido nuestras ideas más sagaces, nos han convertido en autómatas.

    Meros seres anodinos que hacen lo mismo que todos los demás, no sea que nos señalen con el dedo.

    Porque, como es obvio, te dicen cosas como «tú quién te crees que eres para conseguir eso».

    Cuando lo que de verdad te están diciendo, es que ellos tienen tanto miedo que ni siquiera se atreven a pensar en las posibilidades.

    Imagínate que locura.

    Impedir pensar en algo que es posible, que muchas otras personas lo han conseguido, porque ni siquiera les parece remotamente posible que ellos puedan alcanzarlo.

    Por lo que frenan a cualquiera de su entorno que lo intente.

    Con la dichosa frase. Tú quién te crees que eres.

    A mi me parece que eso es más tóxico que las peleas entre políticos.

    Menos mal que en el mundo digital nadie sabe lo que haces.

    Tan solo tus clientes y tu conciencia.

    Por eso hay tantos propietarios de activos digitales en el top 1% de ingresos de España, que parece que están a dos nóminas de que les embarguen.

    Porque no tienen nada que aparentar.
    Ni nada que demostrar.

    Los resultados de sus clientes son su mejor aval.
    Su alegría en la vida, el motor de los éxitos.

    Todo por no dejarse cohibir por las dichosas frases revienta sueños.

    Es que me enerva tanta pobreza mental que deja pasar la mayor oportunidad de poseer riqueza digital con un esfuerzo contenido.

    Todo por no atreverse a crear activos digitales.

    Creas quien te creas, échale un vistazo.

    Quizás es para ti.
    O quizás no.

    Eso lo decides tú.

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  • Cuatro años ganando 100€ al mes

    Lo del postureo del sufrimiento es demencial.

    Si las ONGs se ensañan en mostrar niños pasándolo mal, los emprendedores se vanaglorian de cuánto sufrimiento pueden soportar.

    En la red social del postureo laboral, que no hay que confundir con la del postureo de vida, se viralizó un rosario de sufrimientos de un emprendedor.

    Que sí, crear un negocio, o cualquier cosa mínimamente retadora, implica mucho esfuerzo y cierto sufrimiento.

    Esto es ley de vida.

    Quien algo quiere, tiene que estar dispuesto a hacer lo que la mayoría rechaza.

    Lo que ya me parece demencial es ensalzar el estar cuatro años ganando 100€ al mes con tu proyecto.

    A mi, en mi inmensa ignorancia, me parece que cuatro años ganando menos de lo que cuesta la compra semanal del supermercado, no es un buen negocio.

    Que será muy pasional, con mucho propósito y lleno de buenas ideas.

    Pero rentable, la razón última por la que nos liamos la manta a la cabeza para hacer cualquier negocio, no es.

    Llámame elitista o flipado de la vida, pero yo no me puedo permitir crear proyectos con ese bajo rendimiento.

    Ni la web de rallyes que cree con 16 años ganaba tan poco dinero.

    Ni el blog de viajes que me permitió viajar por medio mundo a cuerpo de rey.

    Ni los proyectos de mis clientes.

    Ni el curso de activos digitales que te estoy vendiendo ahora.

    Tú puedes crear tus propios activos digitales sin sufrir tanto en el camino.

    Esto no es un concurso de quién soporta más dolor.

    Es un emocionante viaje donde mejoramos la vida de los demás, la nuestra, y la de los que vienen después.

    Con lo sencillo que es crearte unos buenos activos digitales, y después ya, si te aburres, crees proyectos ruinosos.

    Cómo nos complicamos la vida.

    Activos digitales para espabilados.

    La mejor inversión que puedes hacer este año.

    Trabajes por cuenta ajena, por cuenta propia, o seas de la cofradía del santo dolor.

    En fin, estas cosas me superan.
    Con lo fácil que es hacerlo fácil.

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  • Esto le pasa a todas las mujeres

    Antes de cumplir los cuarenta, a todas las mujeres trabajadoras que conozco, les ha pasado lo mismo.

    Cuando digo todas, son todas. No es una o dos como casos particulares.

    Son todas menos, quizás, una o dos.

    Y es que a todas estas mujeres, trabajadoras, muy espabiladas, capaces y empoderadas por derecho propio, les ha pasado lo mismo.

    Se quemaron en el trabajo.

    Como dicen los yankies, les dio un burnout.

    Jornadas de trabajo con más tensión que en una final de la Champions, con plazos imposibles que acababan siendo reales, unos jefes que menos humanidad tenían de todo.

    Así ha ocurrido que todas ellas se han roto en algún momento.

    Ansiedad, depresión, semanas o meses de baja, sentirse perdidas en la vida.

    Si hubiera pasado con una o dos, creería que es algo raro, poco común.

    Pero que haya pasado con tantas mujeres, me hace sospechar que es un mal endémico.

    El sistema de trabajo tiene un grave problema, y es que rompe a las mujeres.

    Las causas son muchas, pero a mi me interesan las soluciones.

    Una de ellas, como supondrás al estar en esta lista, es crear tus propios activos digitales y olvidarte de las estúpidas normas impuestas por jefes insensibles.

    Otra solución es trabajar al mínimo esfuerzo, pero entonces estas mujeres no se habrían convertido en mis amigas.

    Ni creo que hubieran sido felices.

    Aquí hemos venido a jugar, y a disfrutar en el camino.

    Con tus propios activos digitales, todo es más divertido.

    Y solo soportas la tensión de la que te quieres responsabilizar.

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  • Solo hazte esta pregunta

    Hoy, con honestidad, solo hazte una pregunta.

    Sigue con tu vida actual, y proyecta cómo estarás dentro de un año.

    De dos.

    De cinco.

    De diez.

    Ya es 2035, qué vértigo.

    Cuando llegues a esa fecha,
    ¿Qué pasaría si no haces nada?

    Si sigues poniéndote las mismas excusas para no tomar acción.

    Si los miedos de siempre te siguen paralizando.

    Si tu pereza para hacer cosas nuevas vence a tu curiosidad por emprender nuevos caminos.

    Si eso de los activos digitales, que te está poniendo ojitos, le sigues dando calabazas como si no fuera contigo.

    Pregúntate, con honestidad,
    ¿Qué pasaría si no haces nada?

    Si seguirás en la misma casa, con tu mismo trabajo.

    Si toda tu vida seguirá igual, o algo cambiará.

    Tu sabes mejor que nadie que pasaría si no haces nada.

    Y si haces algo, también que puede pasar.

    Ojo, no lo que va a pasar, nadie puede predecir el futuro, aunque sí podemos pensar en posibilidades.

    No sabemos si llegarás a lo alto de la montaña, pero para llegar, hace falta dar el primer paso.

    Y el segundo.

    Y el quinto.

    Es ley de vida.

    Entonces, respóndeme,
    ¿Qué pasaría si no haces nada?

    ¿Y qué pasaría si haces algo?

    Activos digitales para espabilados.

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    pd: a final de mes cerraré el acceso por una temporada.

  • Cómo pertenecer al grupo bueno

    A poco que te fijes en tus grupos de amigos, de aficiones, de trabajo y de cualquier evento que reúna a más de 10 personas verás esto.

    Siempre sois el grupo bueno.

    El de los que tiene la razón, son los más listos, los más guapos, los más buenos, los mejores de lo mejor.

    Incluso de los más oprimidos, los más perjudicados y los más señalados.

    Siempre ocurre.

    Lo curioso es que ni los que más razón tienen, ni los más listos, ni los más guapos son los que más dinero ganan.

    Eso solo ocurre en otros grupos.

    Ocultos en las sombras, que mueven los hilos, que todos saben que existen pero nadie sabe quiénes son.

    Cuando yo he estado en los grupos de los que más dinero ganan, ocurría una cosa.

    Se creían los peores.

    Los que tenían que hacer más ejercicio, los que tenían que aprender más, los que tenían que esforzarse más.

    Los que tenían que tener más compasión, mostrar más amor, ser mejores personas.

    Nunca eran los mejores.

    Siempre les quedaba espacio para mejorar.

    Incluso para multiplicar las ganancias.

    Eso si, siempre se centraban en mejorar su persona, porque es lo único donde tienen capacidad total de acción.

    No esperaban que el gobierno, los padres o los reyes magos les solucionasen los problemas.

    Ellos se centraban en mejorar, y ya llegarían los resultados.

    Curioso que todos poseen muchos activos.

    Digitales y físicos.

    Puedes empezar a entrar en este círculo con este curso de activos digitales.

    Tiene todo lo necesario.

    pd: Incluso el cambiar tu punto de vista para que pienses en cómo mejorar, no en cómo eres el mejor.

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  • Vivimos en este sentimiento

    Ni el miedo ni la incertidumbre nos van a quitar vivir con este sentimiento.

    Un optimismo indefinido.

    Optimismo porque esperamos que las cosas vayan mejor.

    Que haya más alegría en nuestros días, más paz.

    Quizás más caprichos, incluso hasta lujos.

    Lo que no sabemos es cómo ocurrirá esta mejoría. De ahí viene lo de indefinido.

    Viviremos mejor, pero ni idea de cómo.

    La inteligencia artificial quizás ayuda, pero ni de bromas va a ser la panacea.

    De los políticos, mejor no esperar nada.

    Otras tecnologías van a ayudar, aunque todo va a quedar en nuestras manos.

    La manera que me ha servido a mi durante estos catorce años que llevo creando negocios propios, es tener mis propias fuentes de ingresos.

    Activos digitales que me producen ingresos, y con un detalle mucho mejor que las cryptos.

    Tu puedes tomar acción para que valgan mucho más.

    No te quedas viendo la última serie de moda esperando que tus cryptos peguen un subidón.

    Si no que tomas las riendas de tus activos digitales, y haces que multipliquen su valor gracias a tener más ventas.

    Este es un tema peliagudo con nuestra mentalidad latina espanta negocios.

    Para superar este desafío, en este curso de activos digitales que te ofrezco, hay un gran módulo para aprender los fundamentos de la venta.

    Grande por lo profundo y efectivo de su contenido.

    De duración es menos de una hora.

    Tiempo suficiente para transmitirte las ideas más efectivas.

    Activos digitales para espabilados.

    El curso que te da más control sobre tu vida.

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    pd: Hay un ejemplo de cómo enfocar la venta, que lo cambia todo.

  • Lo que necesita un caballero

    Rolls-Royce es un fabricante de coches peculiar.

    Sus más de cien años de historia dan para muchas anécdotas.

    Como por ejemplo el curso que tienen para chóferes, donde uno de las pruebas más difíciles es conducir sin que se derrame ni una gota de champán.

    A 120 km/h.

    Por una carretera con ciertas curvas y baches.

    Eso es finura en la conducción, como también implica una finura en el motor.

    Pero hoy no venía para hablarte de estas finuras, si no de algo mucho más importante.

    Algo que es marca de la casa, que llevan haciendo desde que Rolls-Royce es sinónimo de coches bien hechos, de lujo y de estilo, es otro detalle más importante.

    Nunca dicen cuántos caballos tienen sus coches.

    Mientras otras marcas se pasan todo el día diciendo números de caballos, como si más fuera siempre mejor, la marca inglesa lo tiene muy claro.

    Sus coches tienen la potencia suficiente para un caballero.

    Ni más, ni menos. Solo la suficiente.

    Cuando eres un caballero, sabes cuánto es eso.

    Si no lo eres, necesitarás números para intentar acallar tus miedos con una justificación basada en un dato que no significa nada por si solo.

    Me caen bien estos británicos.

    Por eso en el curso de activos digitales que te ofrezco no te hablo de números.

    Te hablo de lo que importa para llegar a tus objetivos.

    Activos digitales, para caballeros espabilados, aquí.

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    pd: antes de que busques cuantos CV tiene un coche de estos, piensa cuántos son suficientes para ti.

    pd2: ninguna dama ha sido menospreciada en la redacción de este correo.

  • Una serie de certezas

    ¿El calentamiento global va a acabar con todos nosotros?

    No, hay cientos de maneras de evitarlo.

    ¿Vamos a vivir peor en una década?

    Imposible, cada vez hay más formas de ganar dinero sin tener ningún talento especial.

    ¿Los políticos van a acabar con nuestra buena vida?

    Ya les gustaría tener tanto poder.

    ¿Te vas a ver más atractivo cuando te mires en el espejo dentro de diez años?

    Si duermes bien, haces deporte, comes bien y estás con personas que te nutren, seguro que sí.

    ¿Tengo que sacarme varios másters, decenas de cursos y asistir a cientos de seminarios para ganar más?

    Solo si quieres ser un funcionario toda tu vida.

    ¿Todos los coches se van a convertir en lavadoras con ruedas?

    Imposible mientras siga habiendo italianos con gasolina en las venas.

    ¿Internet va a llenarse de tanto ruido que será algo inútil?

    Solo si crees que internet son las redes sociales.

    ¿El email va a morir?

    Lleva 20 años muerto y sigue siendo el mejor canal de comunicación masivo.

    ¿Si hago tu curso viviré mejor?

    No, eso solo ocurre si lo aplicas al pie de la letra. Sin inventar, sin creatividad, sin levantar altares.

    Definir tu futuro es muy sencillo cuando tienes las cosas claras.

    Cuando tomas la decisión de ser responsable de tus fuentes de ingresos, y mueves el culo para crear activos de cualquier tipo, las cosas ocurren.

    Te ves más atractivo, te llaman a los sitios buenos, vives mejor.

    Por una simple decisión que empieza aquí.

    Activos digitales para espabilados.

    Recuerda el día de hoy como el día en que empezaste a tomar responsabilidad de tus fuentes de ingresos.

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    pd: con amor.

  • El día en que toda mi vida cambió

    Otro jueves anodino más.

    La noche anterior hubo un concierto de Loquillo en la ciudad, y no fui para poder madrugar e ir a trabajar sin tener sueño.

    Tonterías de juventud.
    Postergar mi disfrute actual por un bien futuro.

    Qué iluso.

    Horas después, toda mi vida cambiaría para siempre.

    Ya me estaba oliendo algo en el ambiente de la empresa.

    A nuestro jefe le dieron el finiquito unos meses antes.

    Otro par de compañeros dejaron de ser compañeros.

    Por muchas señales que te de la vida, cuando no quieres ver la realidad, no la vas a ver de ninguna forma.

    Hasta que ocurrió lo inevitable.

    Llamada al despacho del nuevo jefe, deslizamiento furtivo de un sobre, y por favor no borres los proyectos de tu ordenador.

    Me acababa de convertir en un parado a mis 28 años.

    Y pasó, de nuevo, lo inevitable.

    Me centré con todas mis ganas en mi blog de viajes, escribí y fotografía todo lo que visitaba.

    En tres meses, estaba viajando por medio mundo invitado por las oficinas de turismo.

    En seis meses, estaba viviendo de mi pasión.

    Me había convertido en un nómada digital.

    No es algo tan glamuroso como Bruce Wayne convirtiéndose en Batman, pero vivía en una realidad alternativa diferente a la normal.

    Así empecé a ver las costuras de este sistema en el que nos movemos.

    Huecos por los que colarte para ir mucho más rápido que el resto de personas.

    Cambios de actitud que te llevan a mundos diferentes.

    Formas de ganarte la vida que escapan al imaginario colectivo.

    Personajes que te demuestran que es posible.

    Todo por ser un inconsciente y trabajar en mis propios activos digitales.

    Ahora sé que pase lo que pase, siempre tendré opciones.

    Para crear tus mejores opciones, es aquí.

    Hay otras formas, pero no te dan tanto poder.

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    pd: postdata o poder.

    pd2: Estas dos letras te van a recordar el poder que tienes en tus manos.

  • Este detalle de actitud lo cambia todo

    He venido a Madrid estos días.

    Como vivo en un pequeño pueblo con mar, estas visitas me llenan de asombro.

    Veo cosas raras que nunca he llegado a entender.

    Cosas como legiones de personas en coche atascadas intentando salir de la ciudad.

    Ellos dicen que les compensa cinco horas de atasco con tal de tener un día en el campo.

    No creo que nunca llegue a entenderlo.

    Pero no he venido a hablar de estos comportamientos incomprensibles de las personas que se consideran normales.

    He estado con muchas personas, y hablando con un chico de China, muy majo, me dio la clave de esta vida y de la siguiente.

    Es justo la actitud que hay que tener para que las cosas te vayan bien en la vida.

    No es la suerte, ni los contactos, ni tus seguidores de instagram ni la alineación de los planetas.

    Es esta frase que me dijo con total convicción.

    Me confesó que ellos, siempre aspiran a ser mejores que sus maestros.

    Todo lo hacen para superar al que les enseña.

    Llegar más allá.

    Y así avanzar donde nadie lo ha imaginado.

    Dime tu que no es una maravilla esta reflexión.

    Si tienes esta actitud, supérame en el primer año, y espero que llegues donde yo no he llegado.

    Con este curso irás mucho más rápido.

    Porque el único camino a la libertad es poseer diversas fuentes de ingresos.

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  • Tú no quieres libertad

    ¿Hasta cuándo vas a seguir madrugando un lunes cuando quieres ir a hacer deporte?

    ¿Hasta cuándo vas a seguir yendo a una oficina cuando tu quieres pasear por la naturaleza?

    ¿Hasta cuándo vas a empezar la semana en un atasco cuando sabes que haces más desde casa?

    ¿Hasta cuándo vas a seguir aguantando a un jefe inútil por tener un trabajo?

    ¿Hasta cuándo vas a fingir ante tus compañeros que todo te va bien cuando te sientes vacío por dentro?

    ¿Hasta cuándo vas a seguir comiendo comida de tupper recalentada en el microondas?

    ¿Hasta cuándo vas a seguir aceptando lo que ni una pizca de tu ser acepta?

    ¿Hasta cuándo vas a seguir aplazando el vivir como tú quieres vivir?

    Yo creo que tú no quieres vivir en libertad, a tu gusto, con tus reglas.

    Te encanta decirlo, soñar con ello, hablar con los amigos, pero no haces nada por conseguirlo.

    No estás colocando ni la primera piedra para crear tus activos digitales.

    El camino con más probabilidades de éxito para diseñar tu vida a tu manera.

    Muchas más que buscarte cualquier trabajo y sodomizarte durante 8 horas al día.

    Supongo que ni siquiera sabrías qué hacer con todas las horas del día para ti.

    Por eso no tomas acción.

    Te deseo suerte en el camino.

    Y no pierdas el tiempo mirando este producto cambiavidas.

    En tu caso, en tu preciso caso, no te va a servir.

    Eres demasiado especial.

    Demasiado complejo.

    Demasiado tú.

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  • Cómo dejar de tener miedo

    Atiende.
    Dicen los que saben de negocios que el emprendedor tiene bloqueada la palanca del miedo.

    No es que tome decisiones sin miedo. Ni que fuera un psicópata.

    Es algo mucho más sutil.
    Más humano.

    Cualquiera que empieza un nuevo camino, que emprende, tiene que afrontar nuevas situaciones que nunca ha vivido.

    Esa es la gracia de probar nuevos caminos.

    Esta novedad, por un lado, nos excita.
    Es fascinante la sola idea de hacer algo nuevo y que te encante.
    Es bello, es erótico.

    Pero también tiene un reverso tenebroso.
    Puede ser peligroso.
    Puede ser difícil.
    Puede hacerte sufrir.
    Puede hundirte en la miseria.

    Puede, puede, podrá.

    Solo podrá si ocurre un simple detalle en tu actitud.

    Un resquicio que te hará morder la tierra.
    Que te entre el miedo, y te haga actuar desde él.

    Actuar con miedo es muy sano, muy normal, muy humano. Te lo recomiendo, te deja una piel tersa como un tambor.

    Lo que aniquila cualquier emprendimiento emocionante es actuar desde el miedo.

    Con él, bien.
    Desde él, mal.

    Porque cuando actúas desde el miedo vas a lo mínimo, de tapadillo, sin dar lo mejor de ti.

    Te refugias en lo que conoces.
    Haces lo mismo que los demás.
    Te paralizas y sales corriendo cuando te toca mostrar toda tu belleza interna.
    Soplas sin ganas cuando tienes que dar la mayor carcajada de tu vida.

    Y así, desde el miedo, no llegas a avanzar ni dos pasos del emocionante camino que quieres caminar.

    Sé que el miedo es duro.
    Y más en esta sociedad de llorones donde el mayor drama del día es que te dejen un whatsapp en visto sin contestar.

    Menudo drama.
    En fin.

    El miedo es duro.
    A vivir con él se aprende.

    Por eso en el curso que te estoy ofreciendo esta semana, hay un módulo increíble para superar tus miedos y abrazarlos como un colega cabroncete.

    Le quieres, sabes que es necesario, pero no sabes cuando te va a meter en problemas.

    Son 16 minutos de vídeo para que veas siempre que tengas miedo.

    Funciona.

    Está en este curso.

    Junto con lo imprescindible para crear tus activos digitales y vivir como tú quieres.

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  • Hasta cuando vas a seguir siendo un mandril enfadado

    La escena se ha repetido una vez más.

    Mi novia grita desde el comedor. ¡Pero has visto este político!
    ¡Menudo manipulador!

    ¡Qué mentiroso!

    ¡¡Es un narcisista!!

    ¡¡¡Un psicópata!!!

    La oigo desde la cocina, mientras me preparo el desayuno, disfrutando del sol que entra por la ventana y el canturreo de los pajaritos.

    La naturaleza nos sonríe.

    La realidad humana la atormenta a ella.

    Todo porque ciertas personas, a las que ni siquiera les hemos dado un abrazo, dicen cosas que la enfadan como un mandril.

    Manipuladores profesionales que intentan manejar a la gente como un mal titiritero.

    Con miedo.
    Con angustia.
    Con cuidado que vienen los malos, los otros, los diferentes.

    Y así ella ha hipotecado su mañana con ese enfado gratuito, sin ni siquiera haber terminado el desayuno.

    Por lo que veo en la calle, en los bares y en otros círculos sociales, muchos viven igual de enfadados por personas que solo ven a través de pantallas.

    Podrían ser monigotes hechos por inteligencia artificial y ni siquiera lo sabríamos.

    Lo que sí sé es que les enfada hasta el punto de creer que la vida es un asco, que los humanos somos lo peor y que ojalá ardieran en la hoguera.

    Qué desperdicio de energía.

    Con lo fácil que es centrarte en tus activos digitales.

    Ganar los recursos que te permiten vivir a tu aire en cualquier lugar del mundo.

    Centrarte en que a tus clientes les vaya mejor, a tu familia, a tus amigos.

    Y que a esos manipuladores psicópatas nadie les escuche porque no merecen ni tu atención.

    Yo también fui un mandril enfadado, hasta que aprendí a crear mi camino.

    Este es el primer paso en el camino de tu libertad.

    Con un sistema que evita miles de errores fatales.

    Sobre todo, el de enfadarte por lo que no te afecta.

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  • Este es tu único enemigo

    No son los altos impuestos.

    No es la anodina y pesada burocracia.

    No son los chinos, ni los americanos, ni los israelitas.

    No son los inútiles de tu competencia.

    No es la multinacional que quiere entrar en tu sector.

    No son los niños de buena familia que entran en puestos a dedo.

    No son los políticos corruptos.

    No es el sistema. Cualquier de ellos.

    No es la tecnología.

    Ni la inteligencia artificial.

    Ni la educación que has recibido.

    Menos la educación que no has recibido.

    Los contactos, excusa de muchos, tampoco es tu enemigo.

    No son tus antiguos compañeros de colegio.

    Ni los actuales compañeros de trabajo.

    Ni los inmigrantes.

    Ni los jóvenes que vienen con ilusiones y propósito.

    Nada de esto es tu enemigo.

    Tu único enemigo lo tienes justo a tu lado.

    Eres tú mismo.

    Dejando para el futuro lo que sabes que tienes que hacer ahora.

    Quejándote por la situación de tu entorno.

    Buscando excusas ante cualquier evento que te perturbe lo más mínimo.

    Procrastinando con más reuniones, más lo tengo que pensar, más esto es muy difícil para mi.

    Nadie que ha llegado donde quiere llegar ha sido víctima de sus excusas.

    Menos de su inacción.

    Solo te pido 10 segundos de sinceridad para que respondas a esta pregunta.

    ¿Realmente quieres tener más control sobre tu vida?

    Dime lo que estás haciendo ahora mismo para conseguirlo.

    Yo te propongo el camino que más éxito tiene ahora mismo.

    pd: también funcionará en 10 años

    pd2: y en 50 años.

    pd3: el camino.

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  • La mentalidad como excusa

    Durante años nos hemos puestos excusas de todo tipo, hasta llegar a la mayor de todas.

    La que ocupa todas las conversaciones en empresas, deportes y vida diaria.

    La mentalidad.

    Ahora resulta que no te va bien en la vida porque tu mentalidad juega en tu contra.

    O que no eres como Kobe Bryant porque no tienes mentalidad bamba.

    Por supuesto, que no ligas porque no tienes la mentalidad de Julio Iglesias.

    Una de mis favoritas, que no tienes pelo de rico porque tu familia es muy honrada y muy trabajadora.

    Para las mujeres, su favorita es que no han tenido referentes a los que admirar que les inculcaran una buena mentalidad.

    Y así podría seguir hasta el infinito, porque las excusas es lo que tienen.

    Nunca se terminan.

    Así pasan los días, los años, hasta que te mueres y te das cuenta de que tu mentalidad importa, pero no es definitoria de qué te ocurre en tu vida.

    Como ejemplo, te comparto una breve historia que me ha sucedido a mi.

    Viaje en Blablacar de Gijón a Madrid. Me encanta esta forma de viajar por conocer a gente diferente.

    En este caso, una pareja de treintañeros habladores.

    Él ingeniero, buscando la libertad financiera.
    Ella queriendo ser influencer.

    Que estuviera sentado en el asiento trasero de su Dacia era una bendición del cielo.

    He sido influencer y sé cómo conseguir la libertad financiera.

    Teniamos por delante 5 horas de viaje.

    Les pregunté de todo para conocer sus vidas, sus bloqueos, su forma de ver el mundo.

    Me repetían una y otra vez lo importante que era la mentalidad.
    Cómo la estaban cambiando.
    Cómo leían, aprendían, veían vídeos.

    Tras una hora de viaje no me preguntaron nada.
    A las dos horas, tampoco.
    A las tres horas, abrieron una bolsa de doritos.

    A media hora de llegar, les pregunté yo por qué no me preguntaban en qué podía ayudarles.
    Que ese es mi trabajo.

    Me dijeron que les daba vergüenza.

    Después de contarme hasta cómo había sido su primer beso.

    Ahí me di cuenta.

    La mentalidad, sin acción, no sirve de nada.

    Me da igual que sepas hacer integrales de segundo grado, me expliques la física cuántica o los porqués del comportamiento humano.

    Si con eso no haces nada en el mundo real, no sirve de nada.

    Es onanismo mental.

    Y nada hay menos sexy que el conocimiento que no aplicas.

    Por eso este producto te espolea para que tomes acción.

    Sabiendo dónde apuntar, cómo apuntar y cuándo sabes que lo has conseguido.

    Lo sé porque es lo que ha funcionado a otros cientos de negocios.
    Incluidos a los míos.

    Para onanismo mental, ya están otros.

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    pd: Lo sé, doritos y Dacia, tenían que haberme saltado las alarmas

  • Solo un 6% de probabilidades de ganar

    Esto ha pasado en la vida real.

    Final de Nadal contra no se quién.

    Tras más de medio partido, la inteligencia artificial, los gurús del tenis y el apuntador le daban a Nadal tan solo un 6% de posibilidades de ganar.

    Estaba todo en su contra.

    El otro jugaba mejor, Nadal tenía algún achaque por las lesiones, no terminaba de afinar su juego.

    Todo parecía perdido.

    Ser uno de los mejores jugadores de la historia y tan solo tener un 6% de posibilidades de ganar es tener muy poco margen.

    Un error, y partido perdido.

    Un despiste, y para casa.

    Supongo que Nadal se repitió mil veces una frase que le hizo leyenda.

    «Yo no voy a perder. Puede que no gane, pero no voy a perder».

    La frase le debió de calar.
    Sus músculos se tensaron.

    Su raqueta se convirtió en un arma de precisión.

    Su ojo, en una sentencia para el contrario.

    Tanto, que el de Mallorca va y gana.

    ¿Por qué?

    Además de por la mentalidad, por algo muy sencillo.

    Jugó dentro de esas 6 formas que le llevaban a la victoria por cada 100 posibles.

    Las otras 94 ni se le pasaron por la cabeza.

    Incluso podía tener 1 opción, que seguiría ganando.

    Si quieres más dinero, lo más lógico es seguir las 6 formas que te llevan a conseguir la meta.

    Cuando eres un blandengue, hasta puedes subir a 10. Incluso 20. No te pongas tontorrón que no te voy a dar 50 opciones.

    Las otras 94 formas que no funcionan, pasas de ellas.
    Por mucho que tengas ganas de probarlas, te digan que están de moda o al gurú de turno parezca que le hayan funcionado.

    Haz lo que funciona hoy, funcionó hace 40 años, y funcionará dentro de 40 años.

    Tu deber es evitar que tus miedos, inseguridades y ego desmedido te lleven a salirte de algunas de las 6 formas de llegar a la meta.
    Si te sales del camino, estarás en las 94 que no llevan al éxito.

    Aquí te cuento cuáles son las 6 maneras de mayor éxito en el mundo conocido.

    Con pelos y señales para que tú las repliques.
    Sin inventar, ni improvisar ni caer en el caos.

    Para las otras 94 formas que no funcionan tienes las redes sociales.

    O preguntar al cuñado de turno

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  • Hay dos tipos de personas

    Todo en la vida se puede dividir en dos.

    Incluso puedes decidir cómo partirlo.

    Lo curioso es que, partas como lo partas, un grupo va a ser mucho más grande que el otro.

    Es ley de vida.

    Tu divides con justicia divina, y un grupo es mayor que otro.

    Hoy te voy a proponer un juego. Dividir a las personas en cómo llegan a ser ordenadas.

    Nada sesudo ni cuántico.

    Están los que son ordenados porque tienen mucho tiempo libre para ordenar los lios que arman.

    Y los que son ordenados y efectivos porque tienen un sistema que potencia ese orden y les acerca más al camino que quieren seguir.

    Los primeros pueden tener resultados, pero no por lo que ellos creen que es la clave.

    Son los Marie Kondo de la vida.

    Tiran todo cuanto ven, y así creen que son ordenados.
    No eres ordenada querida Marie, lo que pasa es que tienes una casa vacía, sin vida, sin alma. Ahora con tres hijos dice que le es imposible tener la casa ordenada.

    Obvio.

    Lo chulo es vivir en una casa con todo lo que quieres tener dentro de ella, y que esté todo en el sitio que tiene que estar, limpia y ordenada, sin que te consuma la vida mantenerla.

    La moraleja es esta:
    Que el mantenimiento no supere al esfuerzo que le puedes dedicar.

    Estar todo musculado gusta, siempre que puedas entrenar lo suficiente.

    Es algo obvio que enseñan en las mejores familias.

    En el colegio, no. Ahí solo enseñan a mover papeles de un lado a otro.

    Este mantra del mantenimiento lo enseñan en las buenas familias, las que quieren que sus descendientes sigan gestionando el patrimonio, lo aumenten, y lo mantengan.

    O tras varios ataques de ansiedad. Así es como aprenden los que no quieren aprender.

    La conclusión, que me estoy enrollando:

    Crea un sistema que te permita mantener el orden.

    Ese es el secreto.

    Cómo hacer rentable este sistema es lo que muestro en este producto.

    Idea, creación, mentalidad, sistema, mantenimiento.

    Todo incluido a un precio cerrado.

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  • Tienes que superar esto para avanzar

    A nadie le gusta sentirse rechazado.

    Menos aún cuando estás haciendo lo que te pide el cuerpo, lo que sabes que te llena de orgullo y satisfacción, lo que le da honor a tu vida.

    Cuando renuncias a tus principios surgen todos los problemas, porque has renunciado a lo más importante en tu vida.

    Tu mismo.

    En el momento en que sigues el camino de responsabilizarte de tu vida, crear tus propias fuentes de ingresos, y eres tu propio líder, muchos te van a rechazar.

    Algunos gurús de instagram dicen que te rechazan porque actúas diferente al grupo.

    O porque supones un peligro para ellos.

    La realidad es mucho más profunda y sutil. Te rechazan porque te tienen envidia y miedo.

    Envidia de hacer algo que a ellos les encantaría hacer, pero su miedo no les permite dar el paso.

    Así que si a ellos les parece peligroso, para no poner en peligro su propia imagen que se han creado, te tienen que hundir.

    Prueban con la humillación, la vergüenza, para terminar con la más cruel de todas las venganzas.

    El rechazo.
    El destierro.

    Así creen que aseguran su posición social, su estatus, el personaje que se han creado y creído.

    Pero solo están hundiendo el grupo y su propia vida.

    Porque en este mundo en el que vivimos, hay que seguir nuestro propio latido interno.

    El que nos empuja a explorar caminos inciertos.

    Lugares escondidos.

    Posibilidades que aún no son reales.

    Esto es lo que hace un científico, un artista, un atleta.

    Ser pioneros, ser exploradores, ser visionarios.

    Saber que es posible un mundo más compasivo y amable para todos.

    Un lugar donde puedas conectar desde tu propia identidad, desde tus pasiones, desde tu corazón.

    Ese mundo está empezando a existir.

    En pequeños círculos, que cada vez son más grandes porque todos son aceptados según quieran.

    Lo importante es tomar la responsabilidad de tu vida, y cultivar la visión que te gustaría traer a esta realidad.

    Es posible, la tecnología está de nuestro lado.

    Así como las palancas para avanzar.

    La más rápida es la educación.

    Como la de mi curso de activos digitales.

    Con todo lo que me hubiera gustado saber hace 20, 15 y 10 años.

    Ahora lo sé, y lo aplico.

    Ese es el truco.

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  • Leer estos emails no es perder el tiempo

    En esta vida, que algunos dicen que es frenética, también dicen que no hay tiempo que perder.

    Hay que ser eficiente, productivo, muy mucho eficaz.

    No gastar tiempo haciendo la comida, tener reuniones de pocos minutos, apenas poder sorber el café de máquina, ir caminando muy rápido, tener algo siempre en la cabeza, responder a todos los mensajes.

    Como si quedarte embobado mirando a las nubes o perderte en los ojos de una hermosa mujer no fuera la parte buena de la vida.

    Para estos eficientes productivos dementes, si los ojos que te emboban no están en un reel que puedas compartir, no es productivo.

    No es eficaz.

    Es perder el tiempo.

    Supongo que estos emails también les suponga perder el tiempo.

    Porque intento algo muy maligno.

    Tan maligno que llega a perverso.

    Cada día quiero abrir un pequeño hueco en el muro que te impide vivir con más control.

    Decidiendo cosas más allá de si con leche o solo.

    Cosas como cuál va a ser la hora en la que te quieres despertar.

    Qué quieres comer.

    Cuándo quieres tener una reunión.

    Si ahora quieres salir a pasear o perderte en unos hermosos ojos.

    Me da igual lo que decidas, mientras tú tengas control en esa decisión.

    Y lo que no soporto, ni quiero que nadie lo sufra, es tener que aceptar perder el control, perder su libertad, por perseguir el maldito dinero.

    Vivimos en un mundo donde eso ya no es necesario.

    La ciencia así lo ha demostrado. Solo hay que echar las cuentas de cuánto consumimos y de cuánto necesitamos.

    Cierto que no hay Ferraris para todos, pero sí hay tres veces más comida de la que necesitamos.

    Como también es cierto que hay miles de maneras de ganar dinero, algunas tan rentables que a muchos les gustaría prohibirlas.

    De todas las que probé, crear activos digitales es la que más me ha servido.

    Para despertarme cuando quiero.

    Para perderme en las nubes.

    Para tener algo más de control.

    Todavía me falta en este camino, pero cuando me comparo con mi yo del pasado, veo que he avanzado mucho.

    Más que el 95% de la población.

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    pd: elegir cómo perder el tiempo, el mayor placer de la vida.

  • Invictus ¿lo eres?

    Imagínate estar 27 años preso.

    Cada día es como el anterior, todo discurre con el mismo ritmo, el mismo pesar.

    Así estuve Nelson Mandela, el legendario dirigente sudafricano.

    Lo curioso es que mantuvo su compostura durante todo el tiempo.

    Aferrándose a sus ideales.
    Y a un poema que termina con una gran frase.

    «ser dueños de nuestro destino y capitanes de nuestra alma»

    La pura definición de la libertad.

    Tener control sobre nuestro destino, lo más valioso que tenemos entre manos.

    Poder dirigir el alma, lo que nos hace distintos, únicos, especiales.

    Con control y dirección, nada más hace falta para el camino. Ni siquiera necesitas unas lembas élficas.

    Ahora bien, tienes que ir ganando el control, e ir conociendo qué dirección tomar.

    En mi búsqueda personal he encontrado que el mayor control te lo da la tecnología digital.

    Es fiable, es robusta y está en todo el planeta. Como el dinero.

    Para la dirección, más te vale tener un buen manual de instrucciones de cómo funciona el juego, el sistema, la sociedad.

    Con ese manual, y con un poco de tecnología, uno puede hacer maravillas.

    Lo sé porque las he visto.

    Lo sé porque alguna he conseguido.

    (También he roto muchas cosas, es lo que tiene experimentar).

    Lo bueno es que ningún animalito ha salido herido, y me quedan muchas fichas para seguir experimentando.

    Con control y dirección.

    La que consigues con este producto.

    Un manual de instrucciones que ojalá hubiera tenido hace 20 años.

    pd: de aquellas ya estaba digitalizado pero no lo supe aprovechar.

    pd2: solo espero que tú no pierdas tanto tiempo.

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  • Esto lo odiaba con todas mis fuerzas

    Nunca me gustó hablar por teléfono.
    Ni con mis novias.
    Con los novios, no lo he probado.

    Lo encontraba frío.
    Distante.
    Muy inferior a hablar cara a cara con cualquiera de ellas.

    Solo escucharlas por uno de mis oídos, con tan baja calidad, me parecía un atentado hacia la atención que se merecían.

    Hasta que he empezado en la danza de las videoconferencias.

    Videoconferencia para conocer a alguien.

    Videoconferencia para escuchar una nueva oportunidad.

    Videoconferencia para hacer consultorías.

    Videoconferencia para videoconferenciar con videoconferenciantes.

    Hubo una semana que hice por lo menos 20 horas de videoconferencias.

    Acabé odiando mi ordenador.

    La herramienta más maravillosa creada para la libertad, la diversión y la conexión entre humanos.

    La máquina que tanto me aportaba, la odiaba.

    Y me dolía aún más después de haber probado a dar formaciones de 30 horas a la semana y estar todos los días encantado con la experiencia.
    En persona, donde las cosas huelen y se saborean.

    En persona sí toleraba 30 horas.
    Online no aguantaba ni 10 horas.

    ¿Qué estaba mal en mi cabeza para odiar las videoconferencias?

    Soy un friki de los ordenadores, me he pegado viciadas de muchas más horas.

    Estaba mal algo que pasamos por alto.
    El contexto.

    En persona puedo prestar atención.
    En videoconferencia me saturo.

    Hasta que un día me llamaron por teléfono.

    Y me encantó.

    En 5 minutos resolví lo mismo que en una videoconferencia de 60 minutos.

    12 veces mayor rendimiento.
    Si eso fuera un resultado empresarial, hubiera pasado de chiringuito a unicornio en un día.

    De mendigar clientes a llenar estadios de fútbol.

    Y sin tener que prestar mucha atención a la otra persona. Ni ella a mi.

    Directos y al grano.
    Un objetivo, dos personas, un resultado.

    Una maravilla.

    Lo peor fue que, en una cena repleta de soldados corporativos, uno dijo, muy agitado y confundido:

    «Los que llaman por teléfono son unos pillos, tienen ventaja sobre los que respetamos a los demás enviándoles emails educados»

    Esa frase, de ese tipo de persona, hizo que me enamorara del teléfono.

    Hay una vía para los pillos.
    Otro carril rápido en la vida.
    Uno mucho más directo, eficaz y sin postureos.

    Ahora, adoro hablar por teléfono.

    Las cosas son fáciles cuando tienes los fundamentos bien claros.

    Estos son los fundamentos de los activos digitales.

    No hay otros mejores.

    pd: y si los hay, no son tan directos.

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  • El único freno en tu vida

    Soy un inútil social en los grupos.

    Me es imposible seguir las apariencias.

    Soy el que siempre señala el elefante en la habitación, cuando tan solo es un ratoncito.

    Así que durante muchos años he optado por una técnica magistral, avalada por el mismo Harvard.

    Observar, escuchar, y apenas hablar.

    Ser el chico tímido que dice cosas raras.

    Así he aprendido algunas cosas sobre las interacciones sociales en los grupos.

    Es como ver un documental de la 2, aunque con animales con ropa de colores.

    Te recomiendo probar la experiencia e ir identificando qué quiere decir, de verdad, cada persona.

    Qué quiere aparentar.

    Qué quiere conseguir.

    La gran mayoría de personas, sobre todo hombres, cometen un gran error.

    Hablan demasiado.

    Sueltan bromas sin gracia.
    Se quejan de cosas tan obvias como los impuestos.
    Buscan más su auto reconocimiento que hacer del encuentro un gran momento.

    Lo que cualquiera metido en desarrollo personal llamaría ego.

    Egocéntricos.
    Ególatras.
    Egóicos.
    Legos.

    Están tan preocupados por su propia apariencia, que se olvidan del bien del grupo.

    Esto, además de muy aburrido por sus chistes tan malos, hace que cada uno solo mire por su propios intereses.

    No confía en el grupo.

    No cree que pueda apoyarse en los demás.

    Y cuando elevas eso a nivel social, te encuentras con tanta individualidad, tanto malestar y tantas tensiones.

    Eso es mortal para el negocio.
    A ver, la tensión de compra es muy divertida.
    Pero la tensión social es fatal, nadie compra cosas que le supongan esfuerzo si está acojonado.

    Por eso el ego está matando la educación, el arte, la belleza, y los buenos chistes.

    Por culpa de creer que estamos en una selva donde sobrevive el más fuerte.
    El más bocazas.

    El primer punto del curso para crear tus activos digitales ataca a tu ego.

    Porque tiene que estar bien calibrado.

    Mi ego es inmenso.
    Tengo una taza con mi cara.
    Una medalla de number one.
    Incluso un premio del toro de Osborne.
    Y soy un inútil social.

    Aún así, ahora, logro que en los grupos se hable y se haga lo que yo quiero.

    En silencio.
    Con pocas palabras.
    Donde cada uno actúa desde su alegría.

    Qué maravilla es el ego bien entendido.

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  • No te va a funcionar

    Tienes razón.

    Esto tampoco te va a funcionar.

    Como tampoco te ha funcionado ese curso de varios miles de euros.

    Ni la mentoría con el gurú de turno. El que te caiga muy bien, con el que te sentías identificado porque era casi como tú.

    La escuela tan reputada, con tantas siglas, y tantos sellos internacionales, ni a ti ni a casi nadie le ha funcionado.

    No les ha funcionado para tener más libertad.

    Para tener la agenda llena, el calendario repleto y la deuda disparada, para eso sí, es perfecto.

    No te han funcionado todas estas vías porque te enseñan conocimientos, toneladas de información, pero se olvidan de lo más importante.

    Enseñarte cómo conocer tu contexto, y qué puedes hacer ahí mismo.

    Es como esos cracks del marketing que han gestionado millones de presupuesto, pero no saben vender una tarta de queso cremosa una vez terminado el banquete en un restaurante.

    Una cosa es saber seguir instrucciones, otra inventarte lo que tienes que hacer en tu contexto.

    Seguir instrucciones es fácil.

    Los ordenadores lo hacen desde hace décadas.

    Los becarios, más o menos pueden, sobre todo si son de sobresaliente.

    Cualquiera capaz de beber café de máquina y madrugar todos los días, también puede.

    Tú, amante de la libertad, tienes que salirte de ese juego de seguir instrucciones.

    Tienes que ser el que escriba las instrucciones.

    Las instrucciones de tu trabajo.
    De tus tareas.
    De tus decisiones.
    De tu vida.

    Por eso este producto tampoco te va a funcionar.

    En él te explico cómo tienen que ser las instrucciones, cómo saber que han funcionado, y cómo inventarte nuevas instrucciones, pero hay algo que no puedo hacer por ti.

    Ni yo ni nadie.

    Y es escribir tus instrucciones y ejecutarlas.

    Eso, querido amigo, es tu parte del trabajo.

    Te facilito el trabajo de saber qué hay que hacer y cómo, y tú lo haces adaptado a tu contexto.

    Este es el trato.

    Lo tomas aquí.

    pd: O lo puedes dejar para mañana.

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    pd: Te quiero.

  • Estás donde tienes que estar

    Este año me he prometido abandonar las redes sociales.

    No quiero ser un esclavo del negocio de otras personas, tener que estar pendiente de si ahora no se puede decir pedo, culo, o sionista.

    De cuál es la moda del discurso para que no te cancelen.

    O peor aún, tener que responder a todos los comentarios. Muchos de ellos escritos con inteligencia artificial.

    No estoy para perder el tiempo escribiendo palabras sin fundamento, en las que no creo.

    Por eso abandonaré las redes sociales.

    Ya empecé con Facebook. Durante todo el año pasado entraba cada día para apuntar los cumpleaños de la gente con la que mantenía más contacto.

    Así de vago era. Delegaba en la empresa de alguien que no conozco el acordarme de los cumpleaños de las personas que me importan.

    Eso ya no me pasa.
    Ahora lo tengo bien apuntado en mi agenda digital.

    La siguiente será Linkedin.
    La red del postureo empresarial, donde todos son tan maravillosas personas, que no sé por qué la productividad española está por los suelos y el estrés está disparado.

    Quizás los estresados no entran ahí.

    Yo estoy muy relajado, pero odio perder el tiempo contestando mensajes automáticos.

    Y la última será Instagram.

    En esta todavía no sé como me saldré, porque me gusta compartir algunas fotografías y ver por dónde viajan los amigos.

    Me encanta viajar.
    Es lo más fascinante que puedes hacer en esta vida.
    Ir a sitios extraños, mezclarte con gente que no conoces, comer con desconocidos.
    Maravilloso.

    Supongo que limitaré su uso a algo sano. Unos 10 minutos al día creo que es suficiente, poco más necesito de exposición a vidas irreales.

    Con lo que sí me quedaré es con este newsletter.

    Enviando email día sí y día también.

    EL mejor sitio en el que puedes estar para situarte en el 1% de personas que mejor viven a nivel mundial.

    El otro mejor sitio es aprendiendo.
    En este curso.

    Grabado con lo que a mi me hubiera gustado saber hace 10 años y así ahorrarme mucho tiempo.

    Además de sufrimiento.

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    pd: Mañana nos vemos.

    pd: feliz día

  • El MBA gratis

    Hay un MBA gratis circulando por internet.

    No me refiero a que lo hayan pirateado y corra por las oscuras cloacas del ciberespacio.

    Está en Youtube, incluso en su propia página, mbagratis.es.

    Mario Armenta, que así se llama su creador, se ha pegado un gran trabajo grabando más de diez horas de contenido, creando la web, y poniendo todo en su sitio.

    Un gran producto donde te cuenta todo lo que tienes que hacer para crear un negocio.

    Un gran producto, digo, otra cosa es cómo consigues que sea útil en tu vida.

    Es como las ecuaciones diferenciales, que nadie nunca las ha usado para comprar el pan.

    O como todos esos libros de ser millonario que te has leído, pero aún no han llevado tu cuenta a más de seis cifras.

    O peor aún, esa frase que te repetía siempre tu madre, como «no salgas con esa gente que no te convienen», y así terminaste en las fiestas más obscenas.

    Sin enanos con bandejas de polvo blanco, porque ya las llevabais vosotros.

    De nada sirve que te digan qué tienes que hacer, si no sabes cómo hacerlo.

    Y si tan poco sabes cuándo tienes que hacer una cosa y después otra.

    Necesitamos claridad en esta vida.

    No datos, ni consejos, ni abrazos.
    Abrazos sí, perdón.

    Lo que no necesitamos son más cursos, ni más talleres ni más dinámicas de grupo.

    Necesitamos claridad.

    Como la que da el GPS.
    Dónde estoy, dónde quiero llegar, qué caminos hay.

    Fácil, sencillo y claro.

    Eso es lo que aporta este producto.

    Claridad nivel Dios.

    De ese nivel porque te permite verlo todo desde arriba.

    pd: y desde dentro

    pd2: e incluso desde afuera, como Dios.

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  • Cuánto pagaría yo por esto

    En esta vida no hay nada caro ni barato.

    O eso dicen los gurús.

    A mi me sigue pareciendo alucinante que un kilo de fresas cueste más que un kilo de pollo.

    Las fresas crecen solas.
    El pollo hay que darle de comer, beber, y cuidarlo (por lo menos el medio decente).

    También me parece alucinante que un coche pueda costar más que un piso.

    O que la gente se hipoteque por una formación.

    Como dicen, y como creo, no hay nada caro ni barato.

    Todo va según con qué lo comparemos.

    Como compararse con extraños está muy feo, me comparo con la persona más normal que conozco.

    Yo mismo.

    Hace 5 años, por el producto que te ofrezco al final de este email, hubiera pagado poco.

    100€ como mucho.
    Me creía el rey del conocimiento, Wikipedia en mano y con respuesta para todo.

    Hace 3 años, por un producto más básico, pagué 300€.

    Me sirvió para mucho, aunque no para conseguir los resultados que quería por no poner foco en lo importante.

    Ponía foco en lo divertido, no en lo importante, por no saber la diferencia entre uno u otro. En la Wikipedia no hablan de esas cosas.

    Y hace un año, pagué más de 5.000€ por un producto un poco mejor del que ofrezco.

    Mucho más extenso, eso es obvio, porque cuando eres un primerizo crees que más es mejor.

    Así que burro grande, colorido y con lucecitas. Oh sí, las lucecitas me encantan.
    De colores y brillantes.

    Ahora vengo con un curso fundacional, y lo vendo por menos de lo que he pagado, y más de lo que habría pagado.

    Todo depende del momento vital en el que estés.

    Si te parece caro, no es para ti.
    Si te parece barato, tú decides.

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    pd: espero que disfrutes del sol de hoy

  • Conozco a otro liberado 10 años después

    Estos días estoy hablando con mucha gente.

    Ha habido una persona que me ha caído muy bien, y es que hemos vuelto a retomar el contacto después de 10 años.

    Él vive en libertad financiera.
    Esto quiere decir que con lo que tiene puede vivir el resto de su vida.

    No tiene que ganar más dinero, ni crear más fuentes de ingresos ni aguantar más tonterías a un cliente.

    Libertad de la buena.

    Lo más curioso no es su estilo de vida, que es poco común, pero nada especial.

    Ni tampoco su tranquilidad al hablar, que es poco común, pero nada raro.

    Ni siquiera sus negocios, que son muy comunes, y eso es muy raro.

    Lo más curioso es que sigue creando fuentes de ingresos, planteando nuevas inversiones, metiéndose en otros negocios.

    Eso sí, desde la libertad.

    Solo se mete en lo que le apetece.

    Tiene el poder de la elección.

    Estresarte por dinero no merece el esfuerzo.
    Ni siquiera ganar para comprarte un coche deportivo.

    Es mucho más divertido vivir los días como te da la gana, que estar corriendo de un lado para otro.

    Hablamos de nuestro día a día, y es muy parecido.

    Nos levantamos cuando queremos, hacemos deporte, meditación, mucho leer, alejados del ruido de las redes sociales, mucho escribir.

    Una vida tranquila.

    Supongo que no es tan excitante como el nuevo rico de Instagram que farda de vida, pero al final del día es lo que todos queremos.

    Paz, tranquilidad, disfrutar.

    Yo aún no estoy al nivel de este colega, pero vivo casi como él.

    Yo no sé cómo vives tú, ni cuáles son tus anhelos. Eso es cosa tuya, que si quieres me lo puedes contar.

    Si no, tan amigos.

    Solo sé que la mejor forma de tener poder es poseer fuentes de ingresos.

    Aquí te enseño cómo crear una o muchas fuentes.

    Lo bueno es que tendrás más poder de elección.

    Lo malo es que creo que buscarás una vida de paz y tranquilidad.

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  • Tu otro camino

    Atento a esta frase.
    Cuando la escuché por primera vez, en un evento presencial, la sala se quedó en silencio.

    Podías sentir las roturas mentales en los asistentes, pero nadie decía nada.

    Quizás algún mmmh, aunque no lograba superar el zumbido del aire acondicionado.

    El ponente siguió hablando de otras cosas, aunque fue esa frase la que todos recordamos.

    De la que hablamos durante la hora de la comida.

    La que apuntamos como máxima prioridad en nuestro camino como creadores de riqueza.

    La frase es muy sencilla.

    Es esta:
    Donde estarías si cumplieras todo lo que prometes.

    Boom. Punto, juego y partido.

    Solo pensar en todas esas promesas que has lanzado al aire, y que nunca llegaste a materializar, da vértigo a más de uno.

    Sobre todo al que no ha sido consecuente.

    Y no ha cumplido lo que promete.

    Los que llegan a vivir su estilo de vida, y he conocido a muchos, todos tienen algo en común.

    Cumplen lo que prometen.

    Prometen lo que cumplen.

    Solo te pido una cosa.

    Si compras mi formación, que esta vez sí la completes al 100%, hagas lo que pone, y sigas repitiendo el proceso hasta que llegan los frutos.

    De nada sirve echarle una ojeada a los temás que más te gustan.

    Probar un par de ideas.

    Quejarte de que no funciona.

    E ir corriendo a comprar la siguiente formación.

    La que te vendo en este email está muy probada.
    Son los pasos que le han funcionado al 100% de las personas que viven a su manera.

    A los que no les ha funcionado, es porque no han cumplido lo que han prometido.

    Han saltado de un lado a otro.

    Han buscado otra nueva fórmula mágica.

    Han competido con otros a ver quién tiene más formaciones.

    Estos últimos son personas que me fascinan, muestran con orugllo lo que han comprado y evidencian que no lo han sabido accionar.

    Yo solo quiero que te funcione.
    Es mi acto egoista del día.
    Cuantas más fuentes de ingresos funcionando, mejor para todos, porque habrá más riqueza y creatividad.

    Solo lo hago por mi propio beneficio.
    Que depende de que a ti te funcione.

    Si esta vez vas a cumplir lo que prometes, es aquí.

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  • Tú lo que quieres es…

    Tenerla como el Lequio, que cantaba la canción.

    Fuera bromas, con esto de los activos digitales he comprobado que el dinero no nos motiva nada.

    Tú no quieres trabajar más para ganar dinero.

    Lo que quieres es otra cosa mucho más importante.

    Quieres poder de decisión.

    Libertad para hacer con tu tiempo lo que quieras, sin importar en qué día de la semana estés.

    No es un tema de dinero. Cualquiera con capacidad para comprender estos emails tiene trabajo asegurado en cualquier sitio.

    Es algo más sutil.
    Y mucho más humano.

    Como sabemos que nuestra vida es limitada, queremos tener el máximo tiempo para nuestras obsesiones.

    Para algunos será el deporte, para otros estar con sus hijos, los pocos querrán estar el día leyendo, y muchos disfrutarán viajando y divirtiéndose.

    Tú decides.
    Tú tienes el poder.

    Pero para llegar a ese poder, tienes que salir del ciclo, en apariencia, sin fin, que es trabajar para ganar dinero, tener dinero para comprar lo que necesita para vivir, disfrutarlo un poco, y tener que volver a trabajar.

    Algunos insensibles lo llaman la rueda de la rata.

    Según la inteligencia artificial, este ciclo infinito de trabajar para disfrutar y volver a trabajar, es una de las grandes preguntas filosóficas de nuestra existencia.

    Qué sentido tiene.
    Lo crucial es que no tiene sentido, tan solo es un contexto de vida.

    Yo he vivido (y disfrutado) de muchos contextos diferentes en mi vida.

    En muchos tenía el poder de decidir, de escoger, sin falta de volver a un trabajo que no me importaba nada, pero que paga las facturas.

    Así llevo 14 años.

    El qué tienes que hacer es fácil. Crear tus fuentes de ingresos, 7 a ser posible, que te ingresan el dinero que necesitas para vivir a tu gusto.

    El cómo es lo complicado. Algunos lo consiguen con buenos puestos de trabajo, otros creando una startup, los menos con el bitcoin, los más creando sus propias fuentes de ingresos digitales.

    Es algo mucho menos arriesgado que una startup, no estás tan vendido como en las inversiones en la bolsa, y lo que aprendes te va a ser útil el resto de tu vida, porque has aprendido las reglas del contexto imperante y sabes cómo crear tu propio contexto.

    Nada más que eso es lo que enseño aquí.

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  • El humo humeante humea

    Estoy cansado de todos los que dicen que destapan a los vendehúmos.

    O como dicen los modernos, que son 0 bullshit.

    Porque claro, ellos están tocados por la divinidad y saben qué funciona y qué no funciona sin ni siquiera probar.

    Tienen tal olfato que huelen la mierdecilla sin ni siquiera acercarse a la persona.

    Seres tan inmaculados, que tienen la verdad absoluta en este universo y los otros que pueden existir.

    Me cansan, me aburren, y los silencio por donde me los encuentro.

    Por una teoría que tengo muy sencilla.
    La bautizo como la chica incorrecta.

    Me explico.

    Imagínate que te gustan las chicas. A mi esto me es fácil de imaginar, vivo con esta tara.

    Te acercas a una chica rubia, con conjunto bien combinado, piernas finas y brazos perfectamente perfilados. Y cuando le preguntas a qué se dedica, te dice que es albañil.
    Le encanta demoler muros con su gran mazo.

    Para estos 0 bullshit, esta chica sería de humo.

    O la rockera con cinturón de balas, chupa de cuero, piercings de todo tipo poblando su cara, y te dice que le encanta hello kitty y las películas de tazitas.

    Una mujer, también, de humo. Una chica incorrecta.

    Pues estos salvadores de la humanidad, disipadores de humo, solo aceptarían en esta vida, como auténticas, a las mujeres donde su ropa, su pose, su forma de hablar, su pelo, las pestañas y hasta el pintauñas, corresponde todo a un patrón conocido y establecido.

    Vamos, el estereotipo aburrido de la vida.

    El lunar, solo si es en el labio superior a la izquierda.
    A la derecha es humo y confunde.

    Por eso lo llamo la chica incorrecta.
    Porque es una imposibilidad física en este universo, salvo para estos cortos de miras que detectan el humo sin salir de casa.

    Yo no quiero vivir en un mundo así.
    Me fascina cualquier chica con una cicatriz en la cara.

    Que vaya despeinada pero con la blusa planchada.

    La que cuando se ríe hace un ruidito raro, eso me maravilla.

    Y cuando te dicen algo con su voz, otra cosa con su mirada, y otra muy diferente con sus gestos. A la vez. Y con total naturalidad.

    Vamos, si esto no te vuelve loco, a ti no te gustan las chicas.

    Te gusta el aburrimiento.
    La apatía.
    Y perder el tiempo criticando en la red social de turno.

    A mi no me gusta el humo. Me fascina.

    Me sorprende cómo alguien pueda comprar agua en polvo.
    O que te digan con total convicción que ha nacido en la estrella de Orión.

    Para ellos es verdad.
    Por tanto se merecen tu respeto.

    Es su vida, no la tuya.
    En la tuya haz lo que te de la gana, si puedes.

    Como cualquier persona con sus ideas.

    Cuando entiendes esto en la vida, vives mucho más feliz.

    En paz.
    Haga sol.
    O haya humo.

    Qué fascinante es el ser humano.
    Y más cuando ha ganado el mayor grado de libertad posible con su buen hacer con algo como esto.

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  • ¿Estás seguro de que lideras tu vida?


    Mucha gente cree que lidera su vida.
    Pocos lo hacen de verdad.

    Y no se trata de repetir frases motivacionales ni de creerse un lobo solitario.
    Se trata de decisiones concretas.
    Y de asumir las consecuencias de no tomarlas.


    Ejemplos reales de esclavitud moderna:

    🍱 Comen de táper en una oficina que odian.
    🚗 Aguantan atascos como si eso los hiciera más fuertes.
    📉 Se lamentan de su físico mientras siguen en el sofá.
    🩺 Hablan de su salud, pero ni se hacen pruebas ni van al especialista.
    🎰 Dicen que todo es “suerte” porque eso los exonera de actuar.


    ¿Sabes qué es eso?

    No es liderazgo.
    Es resignación disfrazada de normalidad.


    Liderar tu vida empieza por una pregunta incómoda:

    ¿Qué excusas te estás poniendo para no hacer lo que debes?

    • “No tengo tiempo” → Pero ves Netflix cada noche.
    • “No tengo dinero” → Pero pagas por cosas que no usas.
    • “No sé cómo empezar” → Pero no preguntas, no investigas, no fallas.
    • “No tengo suerte” → Pero tampoco te preparas para cuando llegue.

    Liderar tu vida no es tener todas las respuestas.

    Es caminar con determinación en dirección a ellas.

    Aunque te pierdas.
    Aunque te dé miedo.
    Aunque estés solo.


    El camino a la libertad empieza por poseer tus propias fuentes de ingresos.
    Y continúa cuando decides no esperar el permiso de nadie para vivir tu vida.


    👉 Libertad a raudales en victorgomez.pro

  • 🚀 El concepto que marcará los negocios en 2025: la agencia personal

    No me refiero a la agencia de barrio que te hace desde una campaña de marketing hasta un vinilo o unos reels.

    Hablo de la agencia personal — lo que en inglés llaman agency.

    Es la capacidad de una persona para:

    • Marcarse su propio propósito
    • Conseguirlo completando sus objetivos
    • Manteniendo su auto cuidado físico, mental, espiritual y económico

    A mí me parece un gran desafío para cualquiera de nosotros.

    Pero veo un camino esperanzador en un detalle:

    Cada vez se habla más de:

    • Mentalidad
    • Entrenamiento físico
    • Niveles de consciencia
    • Incluso de cómo ganar dinero, el gran tabú en este país

    Creo que un mundo donde todos tengamos más agencia propia es un mundo donde seremos más capaces, como humanidad, de superar nuevos desafíos.

    ✨ ¿Cómo te gustaría aumentar tu agencia?

  • Cómo trabajar 4 horas al día siendo autónomo

    Cómo trabajar 4 horas al día siendo autónomo

    La idea de trabajar solo cuatro horas al día siendo autónomo parece, a primera vista, una promesa demasiado optimista. Sin embargo, reducir la jornada no es una cuestión de privilegios ni suerte, sino de conocerte, adaptar tu estrategia y agilizar ciertos procesos. Se trata de ser productivo, y no ponerte barreras. La mayoría de autónomos no trabaja largas jornadas porque lo necesite, sino porque opera desde el miedo, la falta de sistemas y la ausencia de un liderazgo claro sobre su propio negocio.

    Para alcanzar una jornada reducida y sostenible, primero es necesario comprender los fundamentos que determinan el rendimiento de un profesional independiente. 

    Trabajar cuatro horas al día no es trabajar menos: es trabajar con inteligencia. 

    Si quieres ir más rápido con tu negocio, reserva una breve sesión de consultoría gratuita en aquí .

    Aquí están los diez principios esenciales que permiten lograrlo.

    1. Gestión del miedo

    El primer obstáculo del autónomo no está en Hacienda ni en la competencia, sino en la propia mente. El miedo forma parte de cualquier actividad profesional, especialmente de aquellas que dependen del riesgo propio y la capacidad para generar ingresos. Pretender eliminarlo es un error porque este forma parte de la condición humana. 

    La seguridad absoluta no existe. Ni siquiera un trabajo fijo garantiza estabilidad real. Es por ello por lo que el éxito profesional no consiste en erradicar el miedo, sino en evitar que interrumpa la acción. El profesional independiente debe aprender a trabajar con el miedo sin permitir que tome el control. 

    Este proceso exige un trabajo de desarrollo personal. Implica observar creencias profundas: resistencias hacia el dinero, lealtades a la miseria, la desgracia… o cómo rechazas a los demás por sus creencias u opiniones. La diversidad de opiniones es parte del mundo, comprenderlo libera al autónomo de bloqueos emocionales y permite actuar con firmeza.

    1. El problema no son los impuestos

    Entre autónomos, hablar de impuestos suele provocar inquietud, no suele ser un tema de conversación cómodo. Sin embargo, culpar al sistema fiscal de los malos resultados económicos es un error. Los impuestos se pagan por operar en el país, igual para todos. Lo que de verdad influye es la facturación. También conviene entender que un profesional que aspira a crecer debe normalizar que, a mayor facturación, mayores obligaciones fiscales. Lejos de ser un obstáculo, esto es una señal de que el negocio está avanzando.

    El profesional tiene dos caminos: o aceptar las reglas de Hacienda y mejorar su capacidad de generar negocio, o cambiar su residencia fiscal.

    Si un negocio se tambalea por pagar impuestos, el problema no es Hacienda, sino la falta de ingresos. La solución es simple: más clientes, más facturación… Se trata de vender más.

    1. Domina tu canal de captación

    Una de las preguntas más repetidas es cómo aumentar los ingresos. 

    La respuesta: domina tu canal de captación. Existen numerosas vías ((publicidad, redes sociales, SEO, networking, eventos, llamadas en frío), y todas pueden funcionar si se ejecutan como se debe. 

    El error común es querer abarcar todas sin dominar ninguna. El camino más efectivo es elegir un canal, y dominarlo, aquel que vaya con tu personalidad, capacidades y estilo de vida. 

    La captación no es generalizada, sino personalizada. Y una vez elegido el canal adecuado, hay que explotarlo hasta convertirlo en una máquina constante de oportunidades.

    1. Tú eres el CEO

    Muchos autónomos trabajan obedeciendo instrucciones de clientes, gestores, gurús de internet… Sin autoridad, claridad estratégica…. La realidad es que el autónomo es el CEO de su negocio, aunque sea una empresa de una sola persona.

    Ese liderazgo debe extenderse también hacia el cliente. Quien contrata un servicio profesional no busca alguien que le dé la razón incluso cuando está equivocado, sino un experto que guíe. Un proyecto solo sale bien cuando el profesional lidera, dirige y educa al cliente hacia el resultado. Hay muchas maneras de liderar, tantas como empresas. Debes escoger cual es la mejor para ti. 

    1. Digitalización como simplificación de vida 

    En la era actual, aquellos negocios que no están digitalizados están desaprovechando una gran oportunidad. 

    Digitaliza la contabilidad, la base de datos de clientes, de proyectos, de tareas, etc.

    La digitalización proporciona libertad operativa. Permite trabajar desde cualquier lugar, evitar pérdidas de información y mantener un control constante sobre el estado real del negocio. 

    1. Necesitas exponerte

    El teletrabajo permite eficiencia, pero también puede llevar al aislamiento. Los negocios se construyen entre personas, y la confianza se genera con el contacto humano. Quien se esconde detrás de una pantalla limita enormemente su crecimiento.

    Salir al mundo significa estar donde están los potenciales clientes: colegios, polígonos industriales… La visibilidad presencial sigue siendo uno de los mayores aceleradores de oportunidades. El profesional que se expone gana en credibilidad, cercanía y autoridad.

    1. Nadie te va a dar una oportunidad

    La gente suele pensar que alguien nos descubrirá y nos ofrecerá la gran oportunidad. En los negocios, esto no ocurre. Nadie da oportunidades, lo que dan son votos de confianza de que lo vas a hacer bien. 

    Cuanta más confianza genera un profesional más confianza consigue, es un círculo virtuoso. La clave es construir credibilidad día a día, porque la confianza es un activo que se acumula.

    1. La formación como inversión

    La formación, además de una vía para adquirir conocimientos, es una herramienta para quien quiere vender servicios de alto valor. Para poder vender bien, primero hay que experimentar qué se siente al comprar bien.

    Un profesional que nunca ha invertido en sí mismo rara vez puede transmitir la confianza necesaria para que otros inviertan en él. 

    Comprar formación permite vivir la experiencia del cliente., lo que transforma la forma de vender. 

    1. Consigue más que los demás

    La productividad extrema no es un truco, sino una cuestión de volumen. Un autónomo debe comportarse como una empresa de uno: rápida, resolutiva, ágil y con capacidad de ejecutar más que la competencia.

    Mientras algunos dudan durante días sobre si publicar o no un contenido, otros publican tres piezas al día, testeando, aprendiendo y creciendo. Los resultados no dependen del talento, sino del número de impactos generados en el mercado. 

    1. La importancia de divertirse

    Un profesional que no disfruta se agota. Un proyecto que solo aceptamos por dinero va a salir mal, porque te vas a acabar agobiando. La única manera de que algo funcione a largo plazo es a través de la diversión. No se trata de divertirse todo el rato, sino que ese pequeño momento que te diviertes, compense todo el trabajo realizado. 

    ___________

    El camino hacia una jornada de cuatro horas al día no consiste en trabajar menos, sino en construir un modelo profesional más inteligente. Dominar el miedo, mejorar la facturación, elegir un canal de captación, ejercer liderazgo, digitalizar procesos, exponerse, crear confianza, formarse, actuar masivamente y disfrutar del proceso son los diez pilares que lo hacen posible.

    Quien los aplica descubre que la productividad no depende del tiempo invertido, sino de la claridad mental, la estrategia y la calidad de las acciones.  Un profesional que domina estos principios descubre que tener tiempo libre no es un premio, sino el principal resultado de tomar el control del negocio. Y, en última instancia, ese es el objetivo: tener un proyecto que trabaje contigo, no contra ti.

    Si quieres poner las reglas, ponlas. Está en tu mano.

    Si quieres ir más rápido con tu negocio, reserva una breve sesión de consultoría gratuita en aquí .

  • El secreto más doloroso (y liberador) que he aprendido 💥


    Hoy te traigo un gran secreto.
    Te va a doler saberlo, pero cuanto antes lo asumas, antes vas a crecer. 🌱

    👉 Si donde estás ahora no estás a gusto y vives en malestar, es porque has tomado malas decisiones en el pasado.

    Ahora me lanzarás una sarta de excusas: que fue la suerte, el entorno, la sociedad, el país donde creciste o la ley de la gravedad…
    Pero, en última instancia, tú eres quien ha decidido:

    • si seguir estudiando o no 🎓
    • si hacer deporte o no 🏃‍♂️
    • si seguir cerca de esos familiares o no
    • si seguir fumando o no 🚬
    • si seguir en ese trabajo o no 💼
    • si seguir tolerando eso o no 💔

    ¿Sigues diciendo que es el entorno?
    Entonces sigue tomando las mismas decisiones que te han traído hasta aquí.

    Pero si quieres empezar a tomar buenas decisiones, aquí va mi consejo no solicitado, que he comprobado que funciona el 100% de las veces:

    Encuentra tu propósito en la vida.

    Imagínate cómo quieres que sea tu vida (y la sociedad) dentro de 10 años.

    Toma decisiones desde el amor en esa dirección. ❤️

    No necesitas nada más para vivir como quieres.

    Ahora, dime en los comentarios:
    👉 ¿Cuál es tu excusa?
    A ver si la puedo desmontar (desde el amor 😉).

  • Mi amigo que mide más de dos metros y la lección de jugar en serio 🏀✨

    Tengo un amigo. En realidad, tengo varios, pero hoy hablo de uno en concreto.
    Es alto, supera los dos metros, y se tiene que agachar en muchos sitios porque este mundo no está preparado para su grandeza. ⬆️🌍

    También es muy listo.
    Y observador. 👀

    Cuando queda para jugar pachangas de baloncesto con los colegas — otros, no yo, que no estoy a la altura — siempre se encuentra con el mismo problema:

    “¡Por favor, un poco de orden! Que esto es una pachanga, pero por lo menos organicémonos para hacer más divertido el juego.” — dice con ese tono asertivo.

    Fue jugador profesional de baloncesto. No puede evitarlo.
    Le gusta que las cosas se hagan bien. Todas. Incluso una pachanga.

    Ahí solo quiere que sus colegas, los que sí tienen altura, demuestren también que están a la altura para organizarse, jugar con orden y tomarse en serio un juego para hacerlo más divertido.

    Qué contradicciones tiene la vida:
    Cuanto más en serio te tomas algo, más divertido es.
    Y más te parece que estás jugando. 🎯⚡

    Aunque yo no tenga su altura, comparto su filosofía de gran altura. 💡

    Y con esta reflexión para empezar la mañana, te dejo una pregunta:

    En tu vida, ¿cuándo sientes que estás jugando y los demás te dicen que estás haciendo algo muy serio?

  • Repite conmigo: La realidad del esfuerzo 💪🔥

    Por mucho que uses el mejor software del mercado, vas a tener que seguir hablando con clientes. 📞

    Por mucho que hagas el mejor entrenamiento, vas a tener que seguir sudando. 💦🏋️‍♂️

    Por mucho que tengas el mejor equipo, vas a tener que resolver problemas de última hora. ⏰🛠️

    Por mucho que tengas la idea de negocio del siglo, vas a tener que seguir trabajando. 💼🧠

    Por mucho que quieras que algo cambie, vas a tener que cambiar tú primero. 🔄🧩

    Por mucho que quieras algo, vas a dudar de si realmente quieres esforzarte para conseguirlo. 🤔❓

    Por muy fácil que parezca la vida, vas a tener que esforzarte.
    Cada día. 🌞💥

  • ¿Soy un fraude? Mi confesión sin filtros sobre productividad y tecnología 🚀💻📸

    Soy un fraude como empresario.

    Ingeniero informático, especialista en sistemas complejos, y no tengo ni una triste automatización que me facilite el trabajo.

    Ni un Zapier para enviar facturas, ni un contestador automático en WhatsApp, ni un bot de prospección en LinkedIn.

    Por no automatizar, casi ni programo las publicaciones en redes sociales.

    Y aun así, todo llega en su momento, sin sorpresas.

    En mi época de fotógrafo, otro fraude: sigo usando la misma cámara de hace 14 años. Abollada, descascarillada, le faltan tapas de goma, enfoca como quiere.

    Pero me hace fotos que aún me maravillan.

    Como escritor, si alguien me considera uno, soy un fraude total. Escribo mucho y mal en notepad++, sin negritas ni títulos.

    Guardo mis notas en Obsidian, que es lo más arcaico y aburrido que existe.

    Word lo uso solo para firmar contratos.

    Mi ego pequeño y grandísimo me dice que, poco a poco, voy juntando mejor las palabras. Me lo dice para que duerma tranquilo.

    Viendo a estos cracks de internet, quizás debería llenarme de automatizaciones, comprar la última cámara, usar el mejor Word, y ya que estamos, cambiar de coche — el mío tiene 17 años y no ayuda a las estadísticas.

    ¿Y a los amigos y a la novia? Algunos llevan más de 25 años a mi lado. ❤️

    ¿Cambio también?

  • 🔥 Mi don secreto para encontrar soluciones rápidas donde otros se quedan atascados


    Tengo un don. ✨ Y es grande.

    Muchas clientas me han felicitado por él. Clientes también. 🙌

    Pienso bien y rápido. ⚡

    Eso hace que encuentre soluciones en un día, mientras otros se quedan bloqueados durante meses. ⏳

    Como todo don, tiene su reverso tenebroso. 🌑

    Pensaba que todos entendían por dónde iba. 🤔

    Pero con el tiempo aprendí que no es así.

    Que hay que dar tiempos. ⏰

    Que hay que transmitir el esfuerzo que van a tener que hacer, los miedos paralizantes que van a afrontar y la gran aventura que tienen por delante. 🚀

    Al final, llegan. 🎯

    Mucho mejor de lo que nunca imaginaron.

    Cansados, agitados y dándose cabezazos por no haber buscado antes a alguien que piense donde ellos aún no llegan. 🤯

    Este es mi don. ✋

    ¿Cuál es el tuyo? ¿Y por qué sabes que es un don? 🔥