Un tío cachas te dice en instagram que hay que comer 5 piezas de fruta al día.
Después, una chica de revista, que la fruta, cuanto menos, mejor.
Otro señor mayor, con barba blanca, que puedes vivir solo comiendo fruta.
Y un nutricionista con bata y despacho con muchos diplomas, también en instagram, nos explica en tres minutos qué fruta comer según tu tipo de organismo.
El resultado, es que terminas con un barullo en la cabeza que no sabes qué hacer.
Todo es bueno y malo a la vez.
El gato de Schrödinger de la fruta.
Hay tanto ruido en la vida moderna, aunque sea agosto, que nos cuesta encontrar la señal entre tantos mensajes contradictorios.
Yo tengo un pequeño truco para encontrar de qué puedo fiarme, y de qué no.
Lo primero, saber si el que habla sabe de qué habla, o es otro ofuscado de las redes.
¿Cómo?
Viendo su historial. Qué ha hecho antes, cuántos años lleva en el tema, de qué pie cojea.
Contenido random que no sé de quién es, me rio y me olvido a la misma velocidad.
Después, investigo si hace lo que dice, o solo dice lo que la gente quiere oír.
Nada odio más que el médico que dice que fumar es malo y se mete dos cajetillas al día.
Coherencia, por favor.
Y por último, si lo que dice que hace, ha sido capaz de enseñarlo a otros.
Este es el gran bloqueo de muchos deportistas. Creen que por ser buenos haciendo un deporte, también son buenos entrenando.
Lo normal es que no lo sean.
Quien cumpla estos 3 checks de la confianza, deberías seguirlo, apuntarte a su newsletter y hablar con él lo antes posible.
Este es el truco para conseguir claridad en tu proyecto.
Prueba si esta persona te da confianza.
pd: mañana te contaré en qué fallan la mayoría de mentores de negocio.
pd2: es algo imprescindible, pero que dejan de lado
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