Tú tienes días malos.
Yo tengo días malos.
Incluso Schwarzenegger tiene días malos.
Es una constante en la vida.
Es imposible que algo no salga mal, como me decía el otro día Sol, una amiga asesora de negocios.
Lo que puede ir mal, irá mal.
Lo que puede ir bien, también habrá veces que vaya mal.
Justo estos días son los que más nos enseñan.
Porque cuando estás de viaje con tu pareja y os cancelan el vuelo de las doce de la noche, os dejan tirados en el aeropuerto, está todo cerrado, y no hay ningún hotel cercano, es cuando compruebas si la relación es firme.
A lo bueno todo el mundo se apunta.
En lo malo, es cuando uno demuestra su mejor cara.
Por eso los días malos son los mejores.
Son los que muestran las fisuras en tu negocio digital.
Los que sacan a la luz si de verdad te crees en lo que estás trabajando.
Y una vez has visto las mierdecillas, te pones a solucionarlas.
No te quedas tirado en el sofá con doritos y series de televisión.
Ni te vas al bar a arreglar el mundo entre cervezas.
Haces lo que hace alguien empoderado, capaz y espabilado.
Arreglas las mierdecillas.
Incluso las mierdas más grandes.
Porque de eso trata crear activos digitales.
De crear cosas que son valiosas.
Que otros están dispuestos a comprar.
Porque tú has encontrado una mejor solución.
Y todos los demás tan solo saben quejarse sin mejorar nada.
El camino empieza aquí.
Activos digitales para espabilados.
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pd: Solo apto para los que pueden soportar tener días malos