Estaba el otro día viendo la última peli de Superman, el héroe con los calzoncillos por fuera.
La película me pareció malísima, aunque tuvo un momento de lucidez.
Resulta que estaba discutiendo con su novia, Lois (ya ni Superman es lo que era), y ella dice una cosa muy curiosa.
Hablando de grupos de música, de movimientos contraculturales, del punk.
De sus gustos de adolescente, de su pasado pesimista.
A lo que el superhéroe del rizo en el pelo dice, «soy un optimista».
Y ahí, Lois, que es bastante espabilada, le responde, «en el fondo vas a ser un punk».
Así estamos.
En la mejor época de la historia de la humanidad, y lo más contracultural, lo más punk, es ser optimista.
Manda huevos que diría cualquiera.
Ese pesimismo solo lleva a generar más pesimismo, y te aleja aún más de vivir la vida que quieres vivir.
De levantarte a la hora que quieras.
De viajar por un sitio o por otro.
De trajar en remoto o en una hamaca.
De tener más tiempo con tus hijos.
De cuidarte más.
Cuando crees que es imposible, no te preocupes.
En tu caso, será imposible.
Cuando crees que es posible, hay maneras de hacerlo realidad.
Solo funciona, mágicamente, cuando lo crees.
En la no comunidad, hacemos que encuentres la manera para que ocurra.
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