Finanzas personales para gente inteligente

Si eres tan listo, ¿por qué aún no eres millonario?

Esto me lo decía mi abuela. Una gallega de pura cepa. Y sé de buena tinta que muchas otras abuelas (y madres) gallegas dicen esto a sus nietos e hijos.

Sin ningún ánimo de hundirte en la miseria. Sin querer bajarte la autoestima. Con la inmensa sabiduría que da el ser práctico con la vida.

Estudias en el colegio. Superas el bachiller. Te lanzas a por una carrera. Incluso llegas al máster. Del doctorado dudo que hayas oído siquiera hablar. Has estudiado como nadie más en tu familia. Se podría decir que eres el mejor preparado. Incluso de los más inteligentes.

Entonces,

¿por qué no eres millonario?

Cualquier abuela (y madre) gallega estudiarían más únicamente para mejorar su situación económica. Nunca por creerse mejor que el resto. Ni por sentirse parte de una élite. Mucho menos para empapelar la pared con horribles títulos.

Simple y llanamente por ganar más dinero. Por ser dignos vecinos de Amancio Ortega.

Si estudiar no es la clave para ganar más, ¿cuál es?

Yo no lo sé, aunque intuyo que las finanzas personales son una de las piedras fundamentales para que tengas una mejor salud financiera.

Rebuscando en multitud de fuentes de información, he destilado los 8 puntos que todo millonario cumple para tener un flujo de efectivo constante (y creciente).

Vamos a verlos.

1. Tienen 7 fuentes de ingresos

El 95% de la población confía únicamente en una fuente de ingresos: su trabajo. El 5% restante, entre el que se encuentra el 1% de millonarios, confían en múltiples fuentes de ingresos. Cuantas más, mientras no aumenten los dolores de cabeza, mejor.

El 7 es la media de fuentes de ingresos que tienen los millonarios en Estados Unidos.

Fuentes de ingresos como diversos negocios operados por otras personas, inmuebles, royalties (por derechos de autor, imagen, patentes, etc.), inversiones en bolsa, inversiones en cryptos, e incluso, diversos trabajos.

Tú, ¿cuántas fuentes de ingresos tienes ahora? Si es una, lo mejor que puedes hacer es conseguir más fuentes de ingresos para tu economía. Va a ser la mejor inversión que vas a hacer en tu vida.

2. Tienen cuentas bancarias separadas

Muchos de nosotros tenemos una única cuenta en la que gestionamos nuestras finanzas personales. Total, solo tenemos una fuente de ingresos, tampoco hay mucho que gestionar.

Pues esto es un error.
Hay que tener una cuenta bancaria para cada fuente de ingresos, así como otra dedicada al ahorro, otra a los gastos inesperados, y otra a los gastos habituales.

Como mínimo, cuatro cuentas bancarias para cubrir estos puntos.

Una vez recibido un ingreso, repartimos esa cantidad entre las diferentes cuentas para siempre tener ahorro, siempre tener un colchón de seguridad y siempre tener efectivo para los gastos habituales.

3. Auditan los Ingresos / gastos

¿Cuánto has gastado el mes pasado en compras al supermercado?
¿Cuánto te cuesta mantener el coche?
¿Cuál es tu previsión de gasto para salud?
¿Cuánto de lo que ganas se va en impuestos?

Estas preguntas tienen que tener una respuesta inmediata. Tan solo tienes que entrar en tu sistema de gestión de ingresos y gastos, y encontrar esa cantidad.

Si no eres capaz de encontrar la información en 10 segundos, entonces no estás auditando tus ingresos y gastos.

Y todo lo que no se mide, no existe (o por lo menos, no se conoce).

Estas desperdiciando grandes oportunidades para reducir costes o hacer que tus ingresos rindan más. Tan solo, por no saber qué se va en cada cosa.

4. Tienen asesores financieros de confianza

Seguro que tienes un peluquero de confianza. Y un mecánico al que confías tu coche. Incluso también un amigo que te aconseja sobre qué móvil comprar. Muchos consejeros sobre cómo gastar el dinero, y ninguno que te aconseje cómo hacer que rinda más o incluso ganes más.

Esta es la labor de un asesor financiero.

Un buen asesor financiero te ayudará a reducir el pago de impuestos dentro de la legalidad (obvio).
A saber cómo reducir el gasto.
A encontrar oportunidades de inversión.
A crear nuevas fuentes de ingresos.

Esta es la mayor diferencia entre las personas que gestionan bien su flujo de dinero y sus activos de los que no. El asesor financiero. Y que sea de confianza.

5. Preahorrar

Ahorrar es guardar lo que sobra.
Preahorrar es guardar y usar lo que sobra.

Un pequeño matiz, una gran diferencia.

Los que ahorran gastan su sueldo con las compras que necesitan y, si sobra algo a final de mes, se queda en la cuenta (error) o se transfiere a la cuenta de ahorro (menos malo). El problema es cuando gastas casi todo lo que recibes, el ahorro es ínfimo.

Los que preahorran reciben un ingreso y transfieren parte de ese dinero a la cuenta de ahorro. Con el resto hacen sus compras del mes, ajustándose a un presupuesto previsto. Con esto el ahorro aumenta constantemente todos los meses. Sin sorpresas, sin esperar a la paga extra.

¿Cuánto tienes que preahorrar? Lo recomendable es como mínimo un 25% de tus ingresos. A más ingresos, más preahorro.

Puedes aprender más sobre esto del Preahorro con Luis Pita.

6. Invierten en fondos índice

Invertir en bolsa puede ser muy sencillo.
No hace falta que te rompas la cabeza estudiando todas las empresas cotizadas para descubrir cuáles van a tener mayor crecimiento.

Con comprarlas todas, problema solucionado.

Eso sí, vas a comprarlas según su importancia en la bolsa. Obviamente prefieres tener más acciones de la empresa más cotizada (la Apple de turno), que de la última.

Esto es lo que hace un fondo índice. Replica exactamente el índice de la bolsa, día tras día, mes tras mes.

Es una forma de inversión aburrida.
Sin apenas riesgos.
Y que más rendimiento da a largo plazo (10 años o 20 años), porque a largo plazo, la bolsa siempre sube.
Si esto no ocurriera, quiere decir que las empresas se están hundiendo en la miseria, lo que implica que estamos condenados como especie.
No hay nuevos inventos.
No hay más comercio.
Llegamos a un tope en el que el ingenio y la tecnología no nos permiten crecer como especie. Y eso es un problema mucho más grave que ver como tus inversiones no aumentan.

Así que, para los millonarios, esta forma de inversión te protege ante la inflación y da un pequeño rendimiento extra. Normalmente, los fondos índice dan entre el 5% y 15% al año de lo invertido. Con una inflación entre el 3% y 5% anual, eso quiere decir que se gana un poco.

Por supuesto, cuanto más inviertas más ganas, aunque el truco está en el largo plazo y en el interés compuesto.

Es una inversión aburrida, sí, y efectiva.

7. Compran activos

¿Qué hacen la mayoría de premiados con el gordo de navidad? Exacto, comprarse un cochazo.

La peor inversión que puedes hacer. Se devalúa rápido, lo puedes estrellar y tan solo las marcas que no puedes permitirte se revalorizan con el tiempo.

¿Cuál sería una buena inversión? Comprar empresas con flujo de caja positivo. O crear una franquicia que administrase otra persona. O montar un centro de lavandería de autoservicio. O comprar varios restaurantes.

Seguro que has cogido la dinámica: comprar activos.

Nuevas fuentes de ingresos.

Llegar a esas 7 fuentes de ingresos de media.

Ahí está la clave, más fuentes de ingresos, menos fuentes de deudas.

8. Gastan a beneficios, no a deuda

Esto es algo obvio para cualquier persona con un mínimo de cultura financiera, y en lo que tanto caen los pobres.

Todo, todo, todo, se compra con los beneficios. A deuda como mucho puedes comprar una casa. Todo lo demás, con los beneficios de tus fuentes de ingresos.

¿Y un coche? Lo mismo, al contado con tu beneficio.
¿Y un viaje de placer? Siempre al contado, nunca con deuda de un crédito a devolver cómodamente en 24 plazos.
¿Y unos muebles? Te los compras en Ikea si no te dan para más los beneficios.
¿Y los caprichos que me merezco? Lo mismo, con los beneficios. O búscate caprichos más baratos. Caminar por el monte es muy placentero.

Este último punto es el mayor cambio mental para empezar a pensar como los millonarios. Comprar siempre a beneficio.

La deuda solo es buena para comprar activos que te den más ingresos de lo que te cuesta pagar esa deuda.

La única excepción sería una hipoteca, porque normalmente sale más barato pagar una hipoteca que un alquiler, y en caso contrario, no te metas en esta gran deuda.

Usa la deuda para comprar o crear activos. Usa los beneficios para tu gasto.

Fácil de entender, difícil de aplicar.

Este es un resumen de los ocho principales diferencias entre los millonarios y el resto de los mortales. ¿Cuáles aplicas ya?

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