(Kafka se ha metido en los fondos europeos)
Más de 3.000 millones de euros del programa Kit Digital siguen esperando a ser utilizados.
Autónomos y pymes podrían beneficiarse.
Pero no lo hacen.
Y no porque no quieran digitalizarse.
Sino porque el sistema está roto.
¿Por qué nadie quiere este «dinero gratis»?
Porque de gratis, nada.
Veamos:
🔹 Digitalización en 2024 ≠ digitalización en 2005
Ya no se trata de tener una web o meter un CRM a martillazos.
Si en 2024 tu negocio no tenía eso, ya estabas fuera del mercado antes de las ayudas.
Y si lo tenías, la subvención no te aporta nada real.
🔹 La ayuda es un espejismo contable
Se computa como ingreso extra,
pero no viene de clientes.
Eso significa menos foco, menos casos de éxito,
y ninguna recurrencia.
🔹 El sistema de subvención es absurdo
¿1 TB por empleado?
¿Soluciones impuestas con nombre y apellido?
No responde a las necesidades reales de la pyme española.
Responde a… otros intereses.
🔹 Los pagos llegan cuando la inflación ya se ha comido el margen
Pasan 6 meses (o más) hasta cobrar.
Solo las grandes empresas pueden permitirse esa espera.
Los pequeños: a pedir créditos, quemar liquidez y perder libertad de inversión.
Entonces, ¿qué va a pasar con todo ese dinero?
Probablemente:
- Quede sin repartir.
- Se redirija a otras partidas igual de ineficientes.
- Se pierda entre capas de burocracia.
- O lo usen los de siempre:
empresas grandes, bien conectadas y poco necesitadas.
¿La solución?
Cambiar el enfoque:
- Dar microayudas directas y líquidas a quienes ya facturan online, sin tanto papeleo.
- Medir impacto, no gasto.
- Premiar crecimiento y eficiencia, no rellenar formularios.
Porque el dinero no transforma negocios.
Las buenas decisiones, sí.