Hoy he cenado en Francia, muy bien, por 24€.
Dos personas.
En el centro de una ciudad bastante turística.
Un restaurante local, coqueto, con buen servicio y un producto espectacular.
En España es imposible cenar por ese precio en ningún sitio. Ni siquiera unas tapas en un pueblo perdido de Andalucía.
Con la bebida y el pan obligatorio te va a salir a más de 12€ por persona.
A ese punto hemos llegado.
Que Francia, un país donde siempre fue caro comer fuera, sobre todo comparado con España, ahora está al mismo precio o incluso menos.
La ropa en las tiendas está al mismo precio.
Los supermercados, biológicos y normales, al mismo.
Las casas, muy parecidas.
Los coches, casi lo mismo.
Eso sí, los sueldos son otra película. Mirando las estadísticas, hay unos 15.000€ de diferencia al año a favor de los gabachos.
Y eso solo mirando la media.
La tomadura de pelo que estamos viviendo en España no tiene nombre. Este no es un email político, no estoy criticando a ningún bando.
Ambos cuatro son horribles.
Critico la inacción que tenemos, las tragaderas de aceptar todo lo que nos imponen aunque sea malo para nuestra prosperidad, el vivir en uno de los mejores lugares del planeta agachando la cabeza como parias de la sociedad.
Eso hay que terminarlo.
Como por vía política es imposible, solo queda una.
La de crearte tu propia realidad.
Para eso el primer paso es el económico.
Tener fuentes de ingresos globales, que puedes cambiar de país con rapidez, incluso cobrando con cryptomonedas fuera de la mano avariciosa de los estados.
Después, con compasión por los que te rodean, con espíritu de servicio para ayudar a los otros, y con sabiduría para saber en qué luchas no meterte.
Por último, con una gran visión de vida. Con qué aventuras quieres vivir, y sabes que vas a vivir.
Con un propósito más grande que tú y tu familia.
Así es como veo que podemos mejorar las cosas.
Gritando en redes sociales e insultando a los compañeros de trabajo, no es el camino.
Empezando a poseer tus fuentes de riqueza, sí.
Activos digitales para espabilados, el primer paso a la libertad económica.
Hay otros caminos, pero no son tan escalables ni fáciles de mover de sitio.
pd: Como todo lo bueno en la vida, vas a tener que hacer cosas que no te gustan.
pd2: Es la única forma de aprender.
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