Estos días estoy hablando con mucha gente.
Ha habido una persona que me ha caído muy bien, y es que hemos vuelto a retomar el contacto después de 10 años.
Él vive en libertad financiera.
Esto quiere decir que con lo que tiene puede vivir el resto de su vida.
No tiene que ganar más dinero, ni crear más fuentes de ingresos ni aguantar más tonterías a un cliente.
Libertad de la buena.
Lo más curioso no es su estilo de vida, que es poco común, pero nada especial.
Ni tampoco su tranquilidad al hablar, que es poco común, pero nada raro.
Ni siquiera sus negocios, que son muy comunes, y eso es muy raro.
Lo más curioso es que sigue creando fuentes de ingresos, planteando nuevas inversiones, metiéndose en otros negocios.
Eso sí, desde la libertad.
Solo se mete en lo que le apetece.
Tiene el poder de la elección.
Estresarte por dinero no merece el esfuerzo.
Ni siquiera ganar para comprarte un coche deportivo.
Es mucho más divertido vivir los días como te da la gana, que estar corriendo de un lado para otro.
Hablamos de nuestro día a día, y es muy parecido.
Nos levantamos cuando queremos, hacemos deporte, meditación, mucho leer, alejados del ruido de las redes sociales, mucho escribir.
Una vida tranquila.
Supongo que no es tan excitante como el nuevo rico de Instagram que farda de vida, pero al final del día es lo que todos queremos.
Paz, tranquilidad, disfrutar.
Yo aún no estoy al nivel de este colega, pero vivo casi como él.
Yo no sé cómo vives tú, ni cuáles son tus anhelos. Eso es cosa tuya, que si quieres me lo puedes contar.
Si no, tan amigos.
Solo sé que la mejor forma de tener poder es poseer fuentes de ingresos.
Aquí te enseño cómo crear una o muchas fuentes.
Lo bueno es que tendrás más poder de elección.
Lo malo es que creo que buscarás una vida de paz y tranquilidad.
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