Tenerla como el Lequio, que cantaba la canción.
Fuera bromas, con esto de los activos digitales he comprobado que el dinero no nos motiva nada.
Tú no quieres trabajar más para ganar dinero.
Lo que quieres es otra cosa mucho más importante.
Quieres poder de decisión.
Libertad para hacer con tu tiempo lo que quieras, sin importar en qué día de la semana estés.
No es un tema de dinero. Cualquiera con capacidad para comprender estos emails tiene trabajo asegurado en cualquier sitio.
Es algo más sutil.
Y mucho más humano.
Como sabemos que nuestra vida es limitada, queremos tener el máximo tiempo para nuestras obsesiones.
Para algunos será el deporte, para otros estar con sus hijos, los pocos querrán estar el día leyendo, y muchos disfrutarán viajando y divirtiéndose.
Tú decides.
Tú tienes el poder.
Pero para llegar a ese poder, tienes que salir del ciclo, en apariencia, sin fin, que es trabajar para ganar dinero, tener dinero para comprar lo que necesita para vivir, disfrutarlo un poco, y tener que volver a trabajar.
Algunos insensibles lo llaman la rueda de la rata.
Según la inteligencia artificial, este ciclo infinito de trabajar para disfrutar y volver a trabajar, es una de las grandes preguntas filosóficas de nuestra existencia.
Qué sentido tiene.
Lo crucial es que no tiene sentido, tan solo es un contexto de vida.
Yo he vivido (y disfrutado) de muchos contextos diferentes en mi vida.
En muchos tenía el poder de decidir, de escoger, sin falta de volver a un trabajo que no me importaba nada, pero que paga las facturas.
Así llevo 14 años.
El qué tienes que hacer es fácil. Crear tus fuentes de ingresos, 7 a ser posible, que te ingresan el dinero que necesitas para vivir a tu gusto.
El cómo es lo complicado. Algunos lo consiguen con buenos puestos de trabajo, otros creando una startup, los menos con el bitcoin, los más creando sus propias fuentes de ingresos digitales.
Es algo mucho menos arriesgado que una startup, no estás tan vendido como en las inversiones en la bolsa, y lo que aprendes te va a ser útil el resto de tu vida, porque has aprendido las reglas del contexto imperante y sabes cómo crear tu propio contexto.
Nada más que eso es lo que enseño aquí.
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