Hace unas semanas estuve de viaje por Samaná, al norte de República Dominicana, y una de tantas cosas que me llamaron la atención de esta región con muy poco turismo y grandes tesoros naturales, a parte de la simpatía de la gente, fueron los comercios de los pueblos. Por descontado que los bares y peluquerías eran mayoría, pero en la capital de la región, también llamada Samaná, encontramos un estudio de fotografía donde hacerse fotos para documentos. No pude evitar cotillear el estudio, y esto es lo que me encontré. No muy diferente a un estudio en España, aunque se nota que en el Caribe llueve mucho y el barro se cuela en todas partes.


