He vendido, he creado, he comprado y he ayudado a crear cursos digitales.
Me parecen una revolución al nivel de la imprenta de Gutenberg o del reproductor de música en cualquiera de sus formatos.
Los cursos digitales son un soporte espectacular para compartir conocimiento y saber hacer, para que otros copien de los que saben y vayan más rápido.
En eso nada los puede superar, ni el ChatGPT.
Pero, como todo en la vida, tienen unos problemas.
No hay nada sin problemas, ni siquiera un Ferrari o la mujer perfecta.
Sin esos problemas, no tendrían personalidad. Cuando algo es bueno para una cosa, no puede ser también bueno para la contraria.
Ley de vida.
Los cursos son muy buenos para compartir conoicmiento y técnicas, pero les falta la parte de motivación, acompañamiento, y de adaptación al usuario.
Igual que un libro, una película, una canción o un festival.
Son grandes cosas, aunque tienen sus carencias.
En esta no comunidad que estoy creando junto a varios fenómenos de los negocios digitales, unimos una parte de los cursos digitales con una parte de la comunidad, además de un ingrediente secreto.
- Compartes entorno con otras personas con negocio. Nada de wanabees que algún día harán algo.
- Tienes acceso a mentores de negocio en activo, no viejas glorias jubiladas.
- Dinámicas semanales para que de verdad vaya más rápido tu negocio, no tu ansiedad.
- Contenido formativo especial.
- El mapa para que sepas dónde estás y qué tesoro tienes que desenterrar en ese momento.
- Y más cosas en el futuro que valen mucho más que la cuota.
Te dejo el enlace a la no comunidad aquí
Apúntate en el newsletter justo debajo