Vives peor de lo que te gustaría y ganas menos de lo que quieres porque te has centrado en solucionar el problema equivocado.
Está muy bien trabajar tu marca personal, ser tendencia en varias redes sociales, pasear por todos los eventos, hablar largo y tendido con potenciales clientes, aprender sobre inteligencia artificial.
Es genial. Como afición, es estupendo.
Pero como forma de mejorar tu nivel económico, es un agujero negro de energía. No compensan los resultados para el esfuerzo que inviertes.
Esta es la razón por la que sientes que es imposible salir de la rueda.
Intentas lo mismo que a los que les va muy bien, a los que admiras con sus sonrisas perfectas y vidas idílicas, más dignas de una revista del corazón que del españolito medio, y llegas incluso a creer que no vales.
Que esa vida está vedada para ti.
Quizás sea tu alineación planetaria, tu karma o la mentalidad.
O que trabajas en una habitación pintada del color equivocado.
La realidad es que te has estado enfocando en solucionar el problema incorreto.
Tu negocio llega hasta donde llega con tu esfuerzo actual. Para que crezca, es imposible que le puedas dedicar más esfuerzo, porque de eso ya no tienes más.
No puedes dedicar el esfuerzo de otras personas, porque apenas te da para vivir a ti, como para tener más bocas que mantener.
Solo queda una solución.
Cerrarlo todo.
O empezar a pensar como los ricos, los que saben cuál es el juego y cómo sacar el mayor provecho incluso con las peores cartas en la mano.

Para muestra este ejemplo:
Las personas de clase alta tienen, de media, 7 fuentes de ingresos.
El común de los mortales tienen 1, y eso, con suerte, si trabajan.
Con tu negocio, con tu trabajo, están en el grupo del común de los mortales.
Aunque tengas un piso alquilado, y un trabajo que te permite la vida que tienes, tan solo tienes 2 fuentes de ingresos.
Te faltan cinco más para estar en la media de la clase alta, de los que manejan, de los que hacen lo que quieren cuando quieren como quieren.
Si quieres tener esa libertad de elección, solo hay una manera.
Tener más fuentes de ingresos.
Más activos, que dicen los economistas. Activos porque hacen que entren ingresos en la cuenta. Pasivo si te cuestan dinero.
Por eso un primer gran aprendizaje es averiguar si el piso en el que vives es, para ti, un activo o un pasivo.
Los del banco te dicen que es un gran activo, uno que se revaloriza, porque está en una buena zona, cerca del autobús y del supermercado, y eso va a valer mucho dinero en unos años.
Ahora mismo, si vives en él, te está costando dinero. Es un pasivo.
Hasta hace pocos años los activos eran caros de adquirir o daban poca rentabilidad.
Entre los activos más típicos están los inmuebles, garajes, locales comerciales, acciones de empresas, bonos del tesoro, royalties, derechos de autor, tierras y empresas.
De todos ellos, solo las empresas son capaces de multiplicar el dinero y esfuerzo que inviertes en ellos en un tiempo prudencial, y teniendo tú el control de lo que pasa.
Al invertir en la bolsa te puede ir muy bien, digamos que te da un 10% de rendimiento anual sostenido. Para duplicar la inversión, necesitarías mínimo 7 años. Maravillas del interés compuesto, ni siquiera tienes que esperar a los 10 años que necesitas, en un vistazo rápido, para llegar al 100%.
Con los inmuebles, dime tú quién, que no sea un político, ha comprado uno y lo ha vendido al año siguiente al doble de lo que le costó.
Para meter 1.000 y obtener 10.000 en un plazo razonable, de uno o dos años, solo quedan las empresas. O invertir en bolsa con un perfil de riesgo nivel desquiciado kamikaze.
Por suerte, los años pasan y los tiempos cambian. Aparecen nuevas tecnologías, nuevas formas de relacionarnos, de hablarnos, de amarnos, de entendernos, y de crear estas fuentes de ingresos.
Estos activos.

Aparecen los ordenadores, internet, las páginas web, los pagos online, las redes sociales, los móviles, las cryptomonedas, los NFTs, la inteligencia artificial y el uso masivo de estas tecnologías.
Ahora mismo, cualquier adolescente prefiere más salir guapo en una foto de la red social de moda a que le vean como un pincel por la calle. Presta más atención a su vida virtual que a su vida física.
Los adultos de pelo en pecho, que trabajan en oficinas con moqueta, donde pululan las tarjetas de visita y los nombres de puestos de trabajo en inglés, sufren más porque una publicación en la red social profesional del momento no haya generado el impacto deseado, que con llevar una mancha en la camisa.
Supongo que son cosas normales de los tiempos, que cambian.
Yo no las entiendo.
Solo sé que las personas de clase alta tienen 7 fuentes de ingresos de media, y el común de los mortales una.
Con tanta tecnología, alguna forma tiene que haber de usarla para llegar a ser clase alta sin haber nacido en una cuna bañada en plata.
Por suerte, la hay.
Puedes crear, incluso comprar, tus propios activos digitales.
Activos más baratos, en muchos casos, que un inmueble, y que generan mucho más rendimiento.
Evitando sustos de derramas, vecinos molestos, reparaciones de calderas, y todo lo que conlleva de tener una propiedad. El fisco te tiene localizado y bien amarrado.
En cambio, los activos digitales están en internet, el ciberespacio. Un lugar donde puedes escoger en cuál de las 200 zonas geográficas limitadas como países quieres residir.
Y si se ponen muy tontos, incluso puedes ir a las aguas internacionales del ciberespacio.
En la informática, todo es posible.
Con un piso, pocas cosas son posibles.
Esta libertad de elección de quién te ampara, o quién te persigue, me parece una gran ventaja, pero no es la que a mi más me gusta.
Hay una aún mucho mejor.

Tú mismo puedes crear cuantos activos digitales quieras gestionar.
La puerta de entrada es un ordenador y conexión a internet, algo que ya tienes, saber leer y escribir, algo que también tienes, y estar espabilado, algo que intuyo también eres.
Entre estos activos digitales que puedes, los que más rendimiento generan son tus propios recursos y plataformas.
Las cryptos y NFTs están muy bien, pero no es lo mio. Estás a expensas de las modas, de los usuarios ballena y de los antojos del mercado.
Prefiero algo donde si me esfuerzo 5, obtenga 10.
Y si me esfuerzo 10, obtenga 30.
Donde tenga poder absoluto para decidir cómo hacer las cosas, sin estar ansioso por lo que dice el presidente de no sé que lugar o por el conflicto de no sé que sitio.
Me gustan las cosas tranquilas, predecibles, incluso aburridas, y siempre muy rentables.
Algo donde con unos pocos sistemas, consiga una bonita fuente de ingresos.
Quizás para un sobresueldo que te pague las aficiones y los viajes, o como una nueva forma de vida.
Mis inicios con los activos digitales
En 2005 hice una insensatez. Abrí un blog de viajes, machbel.com.
En 2011 le metí caña.
En 2013 estaba viajando cuatro meses al año a todo tren y tenía un sueldo mejor que antes.
En 2019 dejé de darle caña al blog.
En 2025 me sigue generando ingresos esta insensatez.
Ahora tengo más fuentes de ingresos, digitales y físicas.
Gracias a los sistemas que he creado, estos activos digitales me dan tranquilidad en mi vida para hacer tonterías tan grandes como ir al gimnasio por la mañana, comprar todos los días en el supermercado, o viajar cuando me apetece.
También me permite hacer anormalidades como no aceptar ciertos clientes y escoger qué trabajos me motivan.
A mi estos activos digitales me dan paz.
A ti, espero que también.
En esta guía práctica, tendrás los pasos bien explicados a un usuario normal de ordenador (si tienes portátil con email, whatsapp y te apañas con el office, estás por encima de la media), para que puedas crear tu primer, y espero que no último, activo digital.
Activos digitales rentables de verdad, y que cuanto mejor haces las cosas, mejor funcionan.
No dependen como las cryptos y los NFTs de las modas raras.
Activos digitales resistentes, resilientes, confiables y perdurables. Incluso vendibles.
Solo hay que hacer las cosas bien para tener el puñado de sistemas que necesitas bien afinado, saber donde tocar a los potenciales clientes, y tener una nueva fuente de ingresos ricos y con fundamento.
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Preguntas frecuentes
Qué garantía tengo de que esto funciona
Ninguna. A mi me ha funcionado para generar ingresos desde 1998. De los más de cien clientes a los que les he creado algún activo digital, los más espabilados siguen facturando decenas de miles de euros con muy poco mantenimiento. A ti, si aplicas lo que te enseño, lo lógico es que funcione, como a decenas de otros.
Qué características tiene
Es el mínimo contenido posible para que a día de hoy puedas crear tu propio activo digital y empezar a generar ingresos sin perder el tiempo en preguntar al perro si prefiere azul o verde, si tienes que publicar por la mañana o por la tarde en tal red social o si es mejor que salgas de frente o de espaldas en las fotografías.
Unas seis horas de contenido para verlo la primera vez, y unas diez tardes para tenerlo listo para lanzar al mundo.
Incluye soporte por email para resolver tus dudas.
Puedo devolverlo si no me gusta
No. Es un producto digital, cuando lo compras no puedo hacer que lo devuelvas. Si no te gusta o no te funciona, tienes el soporte para mejorar el producto y ayudarte para que funcione en tu caso.
Si tú nunca has vendido un infoproducto, cómo me vas a enseñar a mi a venderlo
Que no hayas visto mi cara en los infoproductos más conocidos del mercado no significa que no estuviera por detrás moviendo algunos hilos.
Soy muy torpe con los ordenadores, ¿seré capaz de seguir los pasos?
Si no confías en ti, hazte un favor y antes de probar a ver si te funciona otro curso online, mira dentro de ti y mejora tu autoconfianza hasta que te sientas capaz de seguir los pasos. No hace falta que sufras, hay muchas formas diferentes de disfrutar de la vida. Tan solo encuentra la tuya.
Cuándo estará disponible el contenido completo
Ahora mismo ya está disponible el contenido completo. Lo compras, te llega un email y entras. Sin tener que esperar semanas comiéndote las uñas por la emoción de entrar. Todo disponible.
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El precio se salida de la preventa son 200€, impuestos incluidos. Una vez que salga a la venta subirá automáticamente de precio, y después estará disponible por tiempo limitado. Nunca va a haber descuentos, ofertas ni lo podrás adquirir más barato que ahora.
Tengo otra duda muy especial y muy única, ¿dónde puedo preguntar?
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Una vez conoces las bases, es repetir el proceso.
Nada más.
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