Este es un tema delicado.
Más espinoso que hablar de reducir impuestos.
Lo curioso es que todos vivimos bajo unas reglas, éticas, morales y escritas en libros de leyes.
Dicen que la justicia es trabajar toda tu vida, para que después puedas retirarte a disfrutar.
En Benidorm o en el pueblo, tú escoges donde vas a llevar tus huesos llenos de artrosis, el pastillero de colores y el bastón.
Menuda justicia.
Dedicas tus mejores años de vida para esforzarte en los negocios de otros, siguiendo sus reglas, y lo que te dan son pastillas, bastones y playas atiborradas de gente.
No sé a ti, pero a mi eso no me parece justicia.
No es la justicia que yo quiero vivir.
Yo quiero trabajar ahora, y divertirme ahora.
Cuando tengo mis músculos a estrenar, mi cabellera ondea al viento y puedo saltarme la dieta sin miramientos.
Ahora es el momento de disfrutar.
De trabajar, claro, de esforzarme, siempre.
No soy un necio que cree que las paguitas caen del cielo y las subvenciones son regalos divinos.
Todo hay que pagarlo.
Y lo que no tiene precio, es nuestro sentido de la justicia.
Es la brújula que nos permite decidir entre viajazo por el mundo en plena forma, o arrastrarnos por Benidorm en nuestros últimos días.
O algo más sencillo, trabajar ahora y seguir recibiendo frutos en los próximos meses y años, o trabajar ahora y seguir recibiendo más trabajo, sin ninguna recompensa.
Usufructo, que lo llaman.
Yo quiero plantar buenos árboles, y recoger muchas cosechas.
No ser el que se pasa el día plantando y otro es el que se lleva todo lo bueno.
Mi manera son los activos digitales.
Aquí te enseño cómo crear tus árboles digitales. Cómo ponerlos en valor y cómo hacerlos crecer.
Estará en el mercado por tiempo limitado.
La razón es que cuanto más hablo con desconocidos, y veo el bajo nivel general, más cuenta me doy de que el precio es demasiado bajo.
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pd: Dime qué estás creando hoy que te de usufructo mañana