La erótica del relato vs. la lógica del Excel
Hace años, cuando aún era ese idealista que soñaba con viajar por el mundo fotografiando para National Geographic, estudié fotografía.
Y en una clase de negocio con Sergio Vega, surgió este dilema:
👉 ¿Es mejor negocio ser fotógrafo o retocar fotos para otros fotógrafos?
Fotógrafo: el sueño que todos quieren vivir
- Viajar por el mundo
- Conocer gente interesante
- Capturar historias únicas
- Vivir aventuras que parecen sacadas de una película de Wes Anderson
📸 Es sexy. Es romántico.
Y sí, es probablemente la profesión más instagrameable del planeta.
Pero luego viene la parte menos visible:
Costes del fotógrafo:
- Equipo fotográfico profesional: 10.000€ mínimo
- Ordenador para editar: 2.000€
- Viajes: a 100€ diarios, si eres austero
- Tiempo dedicado a vender tu trabajo: 20% de tu jornada
👉 Si viajas 4 meses al año (120 días), ya estás en 22.000€ de costes, sin contar el trabajo administrativo y comercial del resto del año.
Al final, fotografías 4 meses, y los otros 8 estás haciendo de gestor, editor, vendedor y contable.
Retocador: lo feo que paga las facturas
- Trabajas desde casa
- Con un buen ordenador y un monitor calibrado
- Cargas archivos, haces magia digital, los devuelves
- Y cobras
💻 Costes iniciales:
- Ordenador de alto rendimiento: 3.000€
- Monitor profesional: 600€
- Trabajo de ventas: también un 20% del tiempo
Total: 3.600€ para empezar
Y aquí viene la magia:
En vez de dedicar 4 meses a hacer fotos y 8 meses a sobrevivir al negocio…
🔁 Dedicas 4h al día retocando (6 meses)
💼 2h al día gestionando clientes (3 meses)
🏝️ Y te quedan 3 meses para ti
💰 Con 18.000€ más en el bolsillo que el fotógrafo aventurero.
Todos en clase lo vimos claro:
Los números del fotógrafo no salían. Los del retocador eran brutalmente atractivos.
Pero… todos quisimos ser fotógrafos.
Porque así funciona el ser humano:
La erótica del relato gana al dato.
Hasta que llega el mes de pagar el IVA y la hipoteca.
¿Y tú?
¿Te has enfrentado a este dilema?
👉 ¿Elegir entre un trabajo atractivo pero poco rentable, o uno aburrido pero que paga bien?
Yo lo he vivido, y muchas veces.
Y he aprendido a hacerme siempre la misma pregunta:
🔍 ¿Este trabajo me da libertad o solo me vende un estilo de vida que no se sostiene?
Porque al final, lo sexy es tener tiempo, dinero y energía para vivir bien.
Lo demás es marketing.
Simplifica tu vida en https://victorgomez.pro
El camino a la libertad no es seguir la estética de la profesión, sino tener control sobre tu tiempo.