Entre 3, es asumible.
Entre 5, un desafío.
Entre 10, ¿alguna vez lo has conseguido? ¿Cómo? 🤯
Cuando somos solo dos, todo fluye: se habla, se escucha, se entiende.
A partir de tres, ya empiezan a aparecer interrupciones y solapamientos, pero aún se puede manejar.
Con cinco personas, se convierte en un reto:
- Todos quieren hablar,
- las conexiones fallan,
- los turnos se pierden,
- y el caos aparece.
¿Y con diez? ¿Lo has logrado sin que se convierta en un monólogo desordenado o una batalla de voces?
Lograr que diez personas cooperen en una videoconferencia requiere algo más que tecnología:
- Normas claras de participación,
- moderación efectiva,
- herramientas para organizar turnos,
- y sobre todo, respeto por el tiempo y las palabras de los demás.
Si tienes la receta para que funcione, cuéntame, porque esa es una verdadera proeza.