Es visitar webs de pequeñas empresas y sentir como si llevara un zapato apretado,
como estar entre paredes de pladur iluminadas por halógenos,
y respirar un aire irrespirable de falsedad y máscaras.
Menos mal que si quito la vista de la pantalla, recuerdo que estoy en zapatillas,
con unas bonitas vistas por mi gran ventana,
y en mi escritorio tengo un volante para jugar. 🎮
Qué susto, con tanta página repleta de ínfulas y exabruptos,
me recordó a mis tiempos en una gran agencia de marketing.
Con todos esos politiqueos, juegos de estatus y tonterías varias
que los informáticos no entendemos… tanto, que cambiamos algo tan estúpido como el horario de trabajo,
y no nos pusimos a teletrabajar porque nos reíamos mucho entre compañeros. 😂
Pero ver estas malditas webs es recordar lo peor de la cultura empresarial,
de esos soldados corporativos que lo dan todo por una tarjeta de visita mejor.
Y es aún peor porque son PYMEs, donde no existen ventajas corporativas,
solo todos los inconvenientes de ser una pequeña empresa.
No entiendo cómo en 2025 seguimos con webs de negocios de marketing
que emanan necesidad, opresión y cabezas cuadriculadas en cada píxel,
donde lo único que te apetece es cerrar la pestaña y salir a caminar descalzo por el prado. 🌿
Supongo que sea parte de su estrategia para aumentar el coste por lead,
que esto del marketing digital está muy mal con lo del gas ruso
y la subida del precio del cacao (por buscar excusas 😅).