Dos gráficas que hay que ver juntas para entender el timo de la comida rápida y de comer productos comestibles en vez de comida real.
Mientras el precio de productos básicos como carne, arroz, trigo, azúcar y demás se ha mantenido estable, o incluso ha bajado en el último siglo, las cadenas de comida rápida han duplicado precios en tan solo 10 años.
Un negocio redondo.
Le metes a la gente en la cabeza que tu producto comestible es barato, lo duplicas de precio, y mientras tanto los costes de producto se han mantenido.
Estoy seguro de que si miramos en otros sectores como ropa, móviles, informática y demás, ocurre lo mismo.
Una cosa es comprar productos genéricos, otra es comprar marcas.
Y cuantas más marcas consumimos, menos productos reales tenemos y más pobres nos sentimos.
Qué curioso es este juego de las marcas.